Tercer asalto para Mañueco: la alianza con Vox le garantiza la Presidencia
La suma de los 33 procuradores del PP y los 14 de Vox asegura al dirigente popular un nuevo mandato al frente de la Junta de Castilla y León.

Carlos Pollán y Alfonso Fernández Mañueco
Alfonso Fernández Mañueco afronta este martes una nueva cita con las Cortes de Castilla y León con la investidura prácticamente asegurada gracias al acuerdo de gobernabilidad alcanzado entre el Partido Popular y Vox con su líder Carlos Pollán. La alianza entre ambas formaciones permitirá al líder popular continuar al frente de la Junta y abrir una nueva legislatura sustentada en una cómoda mayoría parlamentaria.
El debate comenzará a las 12.00 horas con la intervención del candidato, que expondrá su programa de gobierno sin límite de tiempo. La sesión se reanudará por la tarde con los turnos de los distintos grupos parlamentarios antes de la votación que, salvo sorpresa, confirmará a Fernández Mañueco como presidente de la comunidad por tercera vez.
El respaldo de los 33 procuradores del PP y los 14 de Vox eleva a 47 los apoyos con los que cuenta el candidato popular, una cifra que supera ampliamente los 42 votos necesarios para alcanzar la mayoría absoluta en la Cámara autonómica. Por el contrario, las fuerzas de la oposición ya han avanzado su rechazo al pacto entre ambas formaciones y votarán en contra de la investidura.
Una relación política que vuelve a unir a PP y Vox
La investidura llega apenas unos días después del acuerdo firmado entre populares y Vox para garantizar la estabilidad institucional de Castilla y León durante la nueva legislatura. Se trata de la segunda vez que ambas formaciones comparten responsabilidades de gobierno en la comunidad, después de la experiencia iniciada tras las elecciones autonómicas de 2022.
Aquella coalición se mantuvo hasta el verano de 2024, cuando Vox abandonó los distintos gobiernos autonómicos en los que participaba. Desde entonces, Fernández Mañueco ha gobernado en minoría, una situación que ahora quedará atrás con la reedición del pacto.
España
Mañueco y Pollán configuran un Ejecutivo de coalición con responsabilidades compartidas
Patricia Rodríguez Corchado
Tercera investidura desde 2019
El dirigente popular llegó por primera vez a la Presidencia de la Junta en julio de 2019 tras alcanzar un acuerdo con Ciudadanos, pese a que el PSOE había sido la fuerza más votada en aquellas elecciones autonómicas. Aquel ejecutivo de coalición se rompió a finales de 2021, provocando un adelanto electoral que desembocó en los comicios de febrero de 2022.
Tras esas elecciones, Fernández Mañueco fue reelegido gracias al apoyo de Vox y puso en marcha el primer gobierno de coalición entre ambas formaciones en una comunidad autónoma española. Ahora, cuatro años después, volverá a ser investido con el respaldo de los de Santiago Abascal.
El límite de los ocho años
La nueva legislatura podría ser además la última de Fernández Mañueco como presidente autonómico si no se producen cambios normativos. La Ley del Estatuto de los Altos Cargos de Castilla y León establece que ninguna persona puede permanecer más de ocho años consecutivos al frente de la Presidencia de la Junta.
El líder popular fue investido por primera vez en julio de 2019, por lo que el calendario legal sitúa esta nueva etapa política dentro del límite temporal previsto por la normativa vigente. Solo una modificación de la ley o un escenario de adelanto electoral en determinadas circunstancias podría alterar ese horizonte.
Un nuevo mandato al frente de la Junta
Con su llegada a la Presidencia en 2019, Fernández Mañueco se convirtió en el séptimo presidente de la historia de Castilla y León. Desde entonces ha encabezado gobiernos de coalición y también ejecutivos en minoría, manteniéndose al frente de la comunidad durante una de las etapas políticas más cambiantes de la autonomía.
Una vez concluida la votación y obtenida la confianza de las Cortes, el presidente de la Cámara comunicará el resultado para que se formalice su nombramiento y pueda iniciar oficialmente una nueva legislatura marcada por el regreso de la coalición entre PP y Vox.