La insólita escapada de Irene Urdangarin con el alcalde de Madrid implicado
La sobrina de los Reyes Felipe y Letizia está plenamente integrada en la familia de José Luis Martínez-Almeida y Teresa Urquijo. Unas fotos lo demuestran.

Doña Sofía, la Infanta Cristina, Alexia de Grecia e Irene Urdangarin, en 2024.
La Semana Santa ha dado mucho de sí este año. Procesiones, incienso, nazarenos… y una escena que mezcla apellidos históricos, relaciones que se consolidan y gestos de normalidad con trasfondo político. Irene Urdangarin, la benjamina de la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarin, ha compartido unos días de desconexión en Málaga junto a la familia de su novio, Juan Urquijo. Una escapada que ha servido no solo para disfrutar de la tradición andaluza, sino también para dejar claro que entre Irene y su futura familia política, hay más que buen ambiente.
En ese viaje coincidieron el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida -que celebraba discretamente sus 50 años-, su mujer, Teresa Urquijo, embarazadísima ya, y sus suegros, Beatriz y Lucas. Y, por supuesto, Juan, el hermano de Teresa, acompañado por Irene, que cada vez pisa con más naturalidad en los entornos de los Urquijo. No fue una aparición aislada: procesiones, risas familiares, y hasta parada técnica en la clásica tienda de chuches de la estación del AVE, dejando una estampa cotidiana que encierra mucha más carga simbólica de la que parece.
Unas imágenes que han trascendido gracias a unas fotografías que ha publicado en exclusiva la revista Diez Minutos.
A la vuelta, en Madrid, la complicidad seguía intacta. Irene, de 19 años, compartía bromas y gestos de cariño con Teresa Urquijo, futura madre y, ya casi por costumbre, ‘cuñada’. Nada que ver con un posado oficial, pero sí con una señal clara de que la relación con Juan, que tiene 26, va en serio. Se conocen desde niños -por esos lazos eternos que unen a buena parte del aristocrático mapa español-, pero no fue hasta el verano de 2023 cuando el runrún sentimental comenzó a sonar con fuerza. Victoria Federica de Marichalar, prima de Irene, hizo de Celestina con éxito, y desde entonces no se han separado.
De vuelta en la capital, aún les esperaba un detalle entrañable: los Bomberos de Madrid obsequiaron a Almeida y Teresa con un body amarillo y un peluche para el bebé que viene en camino. Un gesto amable que, por lo demás, subraya la doble vida del regidor: entre la política y la familia, entre el protocolo y la espontaneidad.
Mientras tanto, Irene Urdangarin sigue construyendo su camino, con paso firme, lejos del foco institucional pero bajo la inevitable lupa mediática. Y lo hace, al menos por ahora, con viento a favor en lo personal… y sin que nadie en La Zarzuela pueda decir que no lo ve venir.
Irene Urdangarin, hija menor de la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarin, ha pasado de ser la más discreta de los Borbones a convertirse en protagonista involuntaria de la crónica social. Con 19 años y tras completar su etapa escolar en Suiza, decidió tomarse un año sabático dedicado a labores de voluntariado en Camboya. A su regreso a Europa, ha reaparecido en círculos más públicos, especialmente por su relación con Juan Urquijo, miembro de una familia aristocrática y cuñado del alcalde de Madrid. Sin funciones oficiales ni presencia institucional, Irene traza su propio camino entre la normalidad y el inevitable foco mediático.