El ‘accidentado’ viaje de Estado de los Reyes por un veto de Egipto a Doña Letizia
La Reina no ha podido lucir con todo su esplendor en esta visita oficial: ha sido víctima del estricto protocolo de una república árabe, pero ha pasado el trámite con sobresaliente.

Felipe VI y Doña Letizia, esta pasada noche en Egipto.
Felipe VI y la Reina Letizia se encuentran en Egipto en uno de los viajes más importantes de la agenda internacional de este 2025. Durante varios días, los monarcas recorrerán El Cairo y Luxor, mantendrán reuniones con las autoridades locales y visitarán instituciones culturales y patrimoniales de primer nivel. Una gira que refuerza la presencia de España en Oriente Medio y el norte de África, pero que ha tenido un detalle incómodo para la Reina, tal y como avanzaba ESdiario.
Una vez más, Doña Letizia ha sido víctima de los estrictos protocolos internacionales. En Egipto, república sin vínculos monárquicos, no podrá lucir la tiara en actos oficiales. Un símbolo que suele dar brillo a este tipo de visitas de Estado y que aquí queda prohibido por el ceremonial local. No es la primera vez que la consorte se ve condicionada por las normas del protocolo: ya en Japón, en 2017, fue relegada a un segundo plano en la foto oficial de la cena de gala; y en la coronación de Carlos III en 2023 tampoco ocupó un lugar protagonista en las imágenes oficiales, situándose muy por detrás de otras consortes europeas, algo que no pasó desapercibido.
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Fue en junio de 2023, cuando Felipe VI y la Reina Letizia viajaron a Roma y se reunieron con Sergio Mattarella y con la primera ministra, Giorgia Meloni.
En aquella ocasión, durante la recepción oficial, llamó la atención que Letizia quedara en un plano muy secundario en las fotos junto a Meloni y Mattarella: prácticamente desplazada a un lateral, mientras la política italiana acaparaba toda la atención en el centro de la imagen. En algunos medios se habló de un “desplante protocolario” y de un error en la colocación de la reina consorte, que evidenciaba, una vez más, cómo los estrictos protocolos internacionales suelen relegarla a un papel discreto pese a ser una de las figuras más visibles de la Corona española.
Ahora, en Egipto, se repite la sensación de que su papel queda limitado a la discreción de estilismos sobrios y elegantes, pero sin protagonismo ornamental. Una concesión lógica en lo diplomático, aunque frustrante en términos de imagen.
El viaje, además, guarda otro capítulo de interés: Felipe y Letizia han sido invitados a la inauguración del Gran Museo Egipcio el próximo 1 de noviembre, junto a la Princesa Leonor, que también ha recibido invitación como heredera al trono. Si asisten, España volverá a estar en el escaparate internacional.
En cualquier caso, la visita consolida la diplomacia cultural y económica como uno de los ejes del reinado de Felipe y Letizia, aunque con el peaje recurrente de ver a la Reina adaptarse —y en ocasiones ceder protagonismo— a protocolos que, lejos de su voluntad, la relegan. Lo asume con elegancia, pero alguna vez se la ha escapado algún gesto de contrariedad.
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