Las fotos prohibidas del Emérito desnudo y la Reina Letizia en biquini en un yate revientan Telecinco
Por más que el equipo de Casa Real y de La Zarzuela se suele emplear a fondo para neutralizar a los paparazzi hay brechas de seguridad y algunas lagunas que provocan el tsunami...

Las fotos de la Reina Letizia en biquini supusieron un verdadero tsunami informativo.
Que las imágenes de los miembros de la Casa Real en verano en traje de baño son de las más codiciadas por los paparazzi no es ningún secreto. Ver a cualquiera de los integrantes de la Familia Real luciendo cuerpo suele generar mucho interés y la prensa del corazón lo sabe. Sin ir más lejos, las fotos de la Princesa Leonor en biquini no hace tanto ya mostraron la expectación que generan este tipo de reportajes gráficos.
Consciente de ello este lunes Telecinco comenzó la semana centrando su programa El Precio de... en las exclusivas más cotizadas y polémicas de la historia de nuestro país, y aquí las "pilladas in fraganti" de la realeza tienen una relevancia especial.
Como las primeras fotografías de Doña Letizia que logró el paparazzi Sergio López-Villar, que desveló en el programa de Santi Acosta el duro trabajo que llevó a cabo para hacerse con unas imágenes tan importantes en los primeros años de la experiodista en la Familia Real, allá por 2011.
Chismógrafo
El día fatal de Antonio Montero: detenido por sacar una foto delicada de Doña Letizia
David Lozano
Dispuesto a embarcarse en una misión que parecía imposible, López-Villar confesó que fue "el momento más complicado que he vivido mentalmente y psicológicamente sin duda conseguir su foto".
Una semana con seis botellas de agua y barritas energéticas para captar a Doña Letizia en biquini
De hecho, estuve desde 2004 hasta 2011 preparándome físicamente; mucho en el gimnasio para estar en forma y poder nadar con equipos, subir montañas...". No en vano, tuvo que esconderse en una isla protegida una semana entera con "seis botellas de agua, barritas energéticas y poco más" después de "guardar todo el equipo, nadar hasta la costa, subir una montaña que era una hora y media...".
El día que logró su objetivo "había una brisa espectacular y a las 12 más o menos escuché un sonido de un motor y apareció con la reina y los niños. Hubo mucha adrenalina pero, tranquilidad para hacer la foto. Creo que no me detectaron porque hice bien el estudio, lo hice por zona salvaje, no me duché en una semana para no dejar rastro de olor, apagué el teléfono y leía un libro para matar las horas".
Las fotos del Emérito desnudo boca arriba en su yate y la brecha de seguridad
Claro que no menos escándalo causó en su momento el reportaje de las imágenes prohibidas del Rey Juan Carlos desnudo en su yate, que después de 35 años ocultas mostró El Precio de... de Telecinco.
Cabe recordar que las fotos fueron capturadas en el verano de 1989 por Antonio Montero y otros periodistas y en ellas "aparece el rey boca arriba en la segunda cubierta, porque el barco Fortuna tenía dos. Sale completamente desnudo y la verdad, es una fotografía completamente inesperada; nunca piensas que vas a ir a hacer este tipo de foto. Ese barco era difícil de seguir por su potencia espectacular, y yo en esa época no tenía. Dimos con ello por un fallo de seguridad porque había un barco de guerra que acompañaba su barco por el horizonte, es decir había 700 policías desplazados en Mallorca y creo que eso justificaba la protección".
A Montero le sorprendió que "con dos lanchas de Guardia Civil dando vueltas al barco permanentemente y con todo lo que había por tierra, consiguiéramos llegar cinco fotógrafos hasta ese acantilado. Tuvimos que trepar por unos pinos, nos destrozamos las piernas para llegar...".
El Rey Juan Carlos salió ese día más tarde con el Fortuna porque había un atentado de ETA en Madrid
Según recordó Fernando Sacristán, "ese día había un atentado de ETA en Madrid y no salió el Fortuna a la hora de siempre, salió en torno a las 13:30 y llegó a una zona donde el rey aparcaba. El rey subió, se tumbó y se quitó el bañador, y nos juntamos como 12 personas; pasamos horas haciendo fotos".
Máxima tensión
"Periodísticamente fue la bomba atómica, ¿Qué se hace con eso? ¿Qué trascendencia hay? ¿Cuánto vale? ¿Quién lo va a comprar?", se preguntó retóricamente Sacristán, que detalló que el precio partía de un millón de dólares: "Nos estábamos enfrentando entre comillas, a un estado, a un rey y a un poder. Estábamos en el club náutico y entró Don Juan Carlos y dijo si queréis guerra la vais a tener. El culpable de que esas fotos se hicieran fue del jefe de seguridad de la Zarzuela porque estuvimos horas a escasos metros y podíamos haber usado una cámara o podíamos haber usado un paquete bomba", sentenció.