Isabel Preysler presume de no haber ido nunca a terapia y desvela qué hijo le hace de psicólogo
La socialité incurrió en un resbaladizo charco al hablar de por qué nunca ha ido a un terapeuta dejando en evidencia su doble vara de medir con Mario Vargas Llosa. ¿Retratada?

Isabel Preysler y Susanna Griso.
Alejada del foco mediático desde que el pasado 22 de octubre vieron la luz sus memorias, Mi verdadera historia, Isabel Preysler reapareció este martes en Espejo Público de Antena 3 con una de sus entrevistas más sinceras en la que, además de sobre su faceta de madre, habló sobre los motivos de su polémica ruptura con Mario Vargas Llosa, confesando que los celos apagaron poco a poco la llama de su amor.
En una conversación íntima con Susanna Griso en su mansión de Puerta de Hierro, la reina de corazones aseguró, no sin cierta sorpresa que su libro "va mucho mejor de lo que esperaba, va fenomenal. No esperaba ser número 1 en Amazon, en la Casa del Libro y El Corte Inglés. Soy la número 1 en biografías. No pensaba que generase este interés. Vivo mi vida y no pienso en eso", expresó con una ¿falsa modestia?
Una vez más señaló que el centro de su universo son sus cinco hijos. Con los tres mayores (Chabeli, Julio José y Enrique, fruto de su matrimonio con Julio Iglesias)que viven en Estados Unidos y a los que sigue llamando "mis niños" (aunque tienen 54, 52 y 50 años respectivamente), "hablo de madrugada por el cambio horario".
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"Ser madre es dificilísimo y cuando tomas las decisiones que tienes que tomar, no sabes si son las acertadas o no, pero son las que tienes que tomar y lo único que tienes que hacer es lo importante. Hacerlo lo mejor posible, no hay otra", confesó recordando cómo, siendo muy pequeños, se separó de ellos cuando se fueron a vivir a América con su padre por motivos de seguridad ya que el cantante era uno de los objetivos de ETA. Algo de lo que no se arrepiente, ya que "no puedo decir más que tengo una relación buenísima con mis hijos, muy cercana, con Chabeli, con Julio y Enrique también".
"Tengo unos hijos estupendos, los cinco, y estoy muy orgullosa. Cuando critican a mis hijos es una cosa que me duele en el alma" reconoció, haciendo mención a Tamara Falcó y Ana Boyer.
Tanto es así que en su día rompió su relación con su íntima amiga Carmen Martínez-Bordiú porque no defendió a Chabeli en un programa de televisión. "Pero me escribió una carta preciosa y lo arreglamos. Soy un poco rencorosa, pero ahora somos muy amigas", comentó con naturalidad.
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En cuanto al amor, Isabel admitió que "ahora lo vivo con más libertad" porque "me importa menos lo que digan de mí". Y aunque solo tiene buenas palabras para los que fueron sus maridos (Julio Iglesias, Carlos Falcó y Miguel Boyer), su actitud cambió cuando la presentadora de Atresmedia le preguntó por Mario Vargas Llosa, del que destacó su "faceta profesional".
Isabel Preysler explica por qué hizo públicas las cartas privadas de Mario Vargas Llosa
Ante las críticas por haber publicado en sus memorias las cartas de amor que le envió el Nobel peruano durante su relación, la filipina defendió que "las publiqué para demostrar que cuando vivió aquí en la casa fue muy feliz. Esas cartas reflejan que era muy feliz conmigo y he querido desmentir lo que decía su entorno", se defendió por exponer públicamente la intimidad de una persona fallecida que ya no se puede defender.
Además, también quiso dejar claro que no es cierto que Vargas Llosa aportó 80.000 euros para los gastos de su casa: "No es verdad. Él aportaba lo que él consideraba que tenía que aportar, nada más. Nunca ha llegado a esa cifra y él aportaba parte de los gastos de la casa. Parte, no entera", explicó con discreción.
Lo que sí confirmó a corazón abierto es que su noviazgo con el escritor se rompió por los celos de él: "Fue por eso, dije la verdad. Mario ha sido muy celoso, pero muy celoso. No simplemente celoso, ha sido muy celoso. Salvo Carlos Falcó, todos los hombres de mi vida han sido celosos. No sé por qué me han tocado, pero han sido así", confesó, apuntando que "el hombre celoso yo creo que es por una falta de seguridad y te puedo decir que por muy buena que sea una relación, los celos dañan".
"A Mario le daba celos cualquier cosa como que bailase en una fiesta, si bailaba dos canciones seguidas en una fiesta, si me piropeaban no le gustaba mucho... Las típicas cosas que le molestaban a cualquier hombre celoso", puntualizó.
Por el contrario, ella se jactó de no ser celosa "porque si no, no podría haber estado con Julio", del que reconoció que decidió separarse porque "a pesar de las numerosas infidelidades, la última me dolió muchísimo y ahí acabó todo". "Es mejor ex que marido", aseguró entre risas, revelando que a día de hoy tienen buena relación y hablan de vez en cuando.
El doble rasero de Isabel Preysler
Por último, la socialité presumió de no haber ido nunca a terapia, ni siquiera cuando Miguel Boyer enfermó y su entorno cercano se lo recomendó. Paradójicamente, después de defender su decisión de hacer pública la intimidad de Vargas Llosa publicando sus cartas privadas, explicó que si no ha ido a un terapeuta es porque no le gusta hablar de sus intimidades: "Soy una mujer que nunca ha ido a terapia y no tengo esa costumbre para hablar de mis intimidades. Si tengo algo que consultar, llamo a mis hijos o alguna amiga íntima de toda la vida. De mis hijos he utilizado a todos, la verdad. A Chábeli mucho, a Enrique mucho, a Ana también. Depende del problema llamo a uno u otro. A Tamara le puedo llamar si tengo algo con alguna persona que ella conoce y así me puede ayudar. A Enrique siempre suelo llamarle por cosas más personales y a Ana más personales. Enrique y yo hablamos mucho de cosas personales", desveló.
El caso es que las contradicciones de Isabel Preysler en su entrevista exclusiva para Espejo Público demostraron que sigue generando mucho morbo e interés entre el respetable. De hecho, el magacín matinal de Antena 3 ascendió al 11.9% de share y 299.000 espectadores, sus mejores datos desde el 21 de noviembre.