Brutal paliza a Kiko Hernández, en el hospital confiesa el infierno de Melilla: todo lo ocurrido
El popular colaborador ha sido víctima de una agresión, denuncia amenazas de muerte y regresa a Madrid. Tiene nuevo proyecto entre polémica y polémica.

Kiko Hernández en la boda de Marta López y Alejandro Huerta en junio de 2025.
El final de 2025 no será un año para celebrar en la memoria de Kiko Hernández. Más bien al contrario. El desenlace de su aventura empresarial en Melilla ha terminado convertido en un episodio áspero, cargado de tensión, denuncias cruzadas y un clima que él mismo ha descrito como irrespirable. El cierre de El Cielo de Melilla, su local de ocio, fue solo el principio de una espiral que acabó con una huelga de hambre, una agresión violenta y una decisión drástica: abandonar la ciudad.
Tras la clausura del establecimiento, Hernández y su marido optaron por una medida extrema como forma de protesta. Sin embargo, desde la administración se insistió en que el local no cumplía con los requisitos legales y administrativos exigidos. La versión oficial chocaba frontalmente con la de los propietarios, que defendían la legalidad del proyecto y denunciaban un trato arbitrario.
La situación se volvió insostenible cuando uno de los empleados del local fue brutalmente agredido. Ese episodio marcó un antes y un después. La huelga de hambre se dio por finalizada y Hernández anunció públicamente que no seguiría adelante para evitar consecuencias mayores. “El nuevo Cielo Madrid será increíble”, avanzó en redes sociales, dejando claro que el proyecto no moría, sino que se trasladaba.
El mensaje iba acompañado de un adiós amargo. Hernández confirmó que abandonaba Melilla para regresar a Madrid, lanzando duras críticas a la clase dirigente local. En un comunicado difundido a través de Instagram, acusó a los responsables políticos de no ofrecer alternativas de ocio ni respaldo a iniciativas privadas, ironizando incluso sobre la edad de quienes gobiernan. “En Madrid, el cielo; en Melilla, ¿el infierno?”, se preguntaba, tras compartir el vídeo de la agresión sufrida por su trabajador.
Según su relato, el ataque no fue casual. Hernández aseguró que un grupo de hombres, presuntamente vinculados a un partido político, acudió de madrugada para forzar el fin de la protesta. Junto a los informes médicos, escribió con crudeza: “Así se terminan las huelgas de hambre aquí. Te dan una paliza y al hospital, así no molestas”. En otro mensaje, cargó contra uno de los agresores, al que acusó de actuar enviado por terceros y de dedicarse a la compraventa de votos durante campañas electorales.
Pese al golpe, Hernández no se presenta como alguien derrotado. De regreso a Madrid, ya deja entrever nuevos planes. En una imagen junto a su compañero de tertulias Kiko Matamoros, deslizó la posibilidad de emprender juntos un proyecto al margen de la televisión. “¿Nuevo proyecto? ¿Lo anunciamos ya… o esperamos un poco?”, escribió, alimentando la expectación entre sus seguidores.
Su marido, Fran Antón, también tomó la palabra. En una reflexión publicada en redes sociales, apostó por el repliegue personal y la resiliencia: “Una mente débil se queja de todo. Una mente fuerte piensa, analiza y resuelve”. Un mensaje que sonó a cierre de etapa y a inicio de un nuevo ciclo vital.
Mientras tanto, desde el entorno del local insistieron en defender su postura. En un comunicado de prensa aseguraron que El Cielo de Melilla contaba con todas las medidas exigidas por la normativa vigente: planes de prevención contra incendios, seguro de responsabilidad civil y documentación en regla, ya en poder de las administraciones competentes.
El proyecto se apaga en Melilla entre acusaciones, tensión política y una agresión aún sin digerir. Pero Hernández ya ha decidido pasar página. El cielo, al menos para él, vuelve a estar en Madrid.
Chismógrafo
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David González