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Pedro Sánchez ataca a Doña Letizia por 'maniobrar' con la Guardia Civil

En plena polémica del Ejecutivo con la Benemérita, la Reina no se esconde y ha mandado un mensaje claro, directo y contundente a La Moncloa en forma de apoyo y presencia.

La Reina Letizia en la Academia de Oficiales de la Guardia Civil en Aranjuez.

La Reina Letizia en la Academia de Oficiales de la Guardia Civil en Aranjuez.Europa Press

David Lozano
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La Reina Letizia ha dado un paso al frente en uno de los momentos más delicados que atraviesa la Guardia Civil en los últimos años. Y en Zarzuela son plenamente conscientes de que el gesto no ha pasado desapercibido dentro ni fuera del Instituto Armado.

La presencia de la Reina en Aranjuez, presidiendo un acto en la Academia de Oficiales de la Guardia Civil junto a Fernando Grande-Marlaska, llega apenas unos días después del enorme malestar provocado por la ausencia de miembros relevantes del Gobierno en los funerales de los agentes asesinados durante una operación contra el narcotráfico en el sur de España.

Y precisamente por eso, dentro de círculos próximos a la Casa Real la visita se interpreta como algo mucho más profundo que un simple acto institucional.

La Guardia Civil atraviesa semanas de enorme tensión interna tras la muerte de dos agentes en acto de servicio y después de una cadena de polémicas que han deteriorado gravemente la relación entre parte del cuerpo y el Ejecutivo. La ausencia de Marlaska en el funeral, los abucheos posteriores al ministro en Baeza y las desafortunadas palabras de María Jesús Montero calificando inicialmente las muertes como un “accidente laboral” dejaron una herida muy profunda dentro de la Benemérita.

En ese escenario aparece Doña Letizia. Y su presencia no se entiende como casual.

Zarzuela cuidó especialmente la puesta en escena del acto celebrado en Aranjuez, rodeado además de un importante hermetismo y con un formato completamente blindado para evitar imágenes incómodas como las vividas días atrás en la Academia de Baeza, donde Marlaska fue recibido entre silbidos y protestas.

Pero más allá del control institucional, el mensaje político resulta evidente. En la Casa Real existe desde hace tiempo una enorme sensibilidad hacia las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, especialmente hacia la Guardia Civil, un cuerpo históricamente muy ligado a la Corona. Y en Zarzuela preocupa especialmente cualquier deterioro de la moral interna dentro del Instituto Armado.

Por eso el movimiento de Letizia se interpreta como un gesto de respaldo directo hacia la Guardia Civil en pleno momento de desgaste del Gobierno con el cuerpo. Es algo que ha terminado por provocar, según apuntan diversas fuentes solventes a ESdiario, la indignación en Pedro Sánchez y Moncloa ha puesto la maquinaria mediática a funcionar contra la Reina: se avecinan momentos delicados para ella, no descartando ataques en medios de la ‘opinión sincronizada’ sanchista.

La Reina, además, no eligió cualquier escenario. La Academia de Oficiales de Aranjuez representa uno de los grandes símbolos de formación y futuro dentro del cuerpo, el lugar donde se preparan los futuros mandos de la Guardia Civil. Y esa elección multiplica todavía más la carga simbólica de la visita.

En Zarzuela saben perfectamente que la imagen institucional importa. Por eso muchos interpretan que la Casa Real ha querido ocupar el espacio emocional y simbólico que el Gobierno dejó vacío tras los funerales de los agentes asesinados. Un vacío que provocó enorme indignación dentro de la Guardia Civil y que todavía sigue muy presente entre asociaciones y mandos del cuerpo.

El detalle del estilismo de Letizia tampoco pasó desapercibido. Según apunta el portal Monarquía Confidencial, la Reina eligió el blanco, un color que suele utilizar en actos de especial carga institucional y respeto simbólico. Un detalle aparentemente menor, pero que en Zarzuela rara vez se deja al azar.

Todo ello convierte la visita en algo mucho más importante de lo que aparenta. Porque oficialmente era un acto académico. Pero políticamente ha terminado funcionando como una imagen de apoyo de la Corona a la Guardia Civil en pleno choque emocional entre el cuerpo y el Gobierno. Y en Moncloa rabian y son conscientes de ello.

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