ESdiario

Una grave alerta de seguridad frena los planes inmediatos de la Casa Real

En Zarzuela siguen trabajando en uno de los proyectos que tiene en mente el Rey Felipe y que marcará un antes y un después en su reinado. Pero todos los cambios llevan imprevistos asociados.

Don Felipe y Doña Letizia, en el Real Jardín Botánico.

Don Felipe y Doña Letizia, en el Real Jardín Botánico.Europa Press

David Lozano
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Este aniversario se lleva preparando durante meses. Es una de esas fechas marcadas en rojo en los despachos porque trascienden el calendario y se convierten en una cuestión de imagen institucional. En la Casa del Rey, el próximo 19 de junio era una de ellas.

Ese día se cumplen años de la proclamación de Felipe VI. Una jornada de enorme carga simbólica para la Corona y para el propio monarca. Y todo apuntaba a que serviría también para presentar uno de los proyectos más ambiciosos impulsados desde Zarzuela en los últimos tiempos: la nueva página web de la Casa Real.

Sin embargo, un movimiento de última hora ha alterado los planes. Según se desprende de una reciente licitación publicada por la Casa del Rey, que cuenta Monarquía Confidencial, Zarzuela ha activado una fase crítica de seguridad informática que amenaza con retrasar el estreno de la nueva plataforma digital. Un contratiempo que nadie contemplaba hace apenas unas semanas y que ha introducido incertidumbre sobre uno de los proyectos más importantes de modernización emprendidos por la institución.

Lo que inicialmente parecía una simple renovación tecnológica se ha convertido en una auténtica operación de blindaje. Porque la preocupación ya no está en el diseño, ni en los contenidos, ni siquiera en la experiencia de usuario. La prioridad absoluta es otra: evitar cualquier vulnerabilidad.

La Casa del Rey ha contratado para ello a una empresa especializada en ciberseguridad ofensiva, HBS Offensive, conocida comercialmente como Hack by Security. Su trabajo consiste precisamente en lo que su nombre sugiere: atacar sistemas informáticos para descubrir fallos antes de que lo hagan terceros.

Dicho de otra forma, Zarzuela está sometiendo su futura web a una especie de asedio controlado. Los expertos simulan ataques reales, intentos de intrusión, robo de información y escenarios de sabotaje con el objetivo de detectar cualquier grieta que pudiera comprometer la seguridad digital de la Jefatura del Estado.

Este tipo de auditorías suelen ser complejas, lentas y extremadamente exigentes. Cada vulnerabilidad detectada obliga a revisar código, reforzar sistemas y repetir pruebas. Un proceso que puede retrasar significativamente los calendarios inicialmente previstos.

Por eso, dentro de Palacio ya se manejan distintos escenarios.El primero pasa por retrasar el lanzamiento hasta que los técnicos tengan la absoluta certeza de que el sistema está completamente blindado. Una decisión que supondría sacrificar una fecha simbólica a cambio de garantizar la máxima protección.

El segundo contempla una solución intermedia: poner en marcha la nueva web mientras continúan determinados procesos de supervisión y monitorización de seguridad. Una fórmula que permitiría cumplir los plazos, aunque obligaría a convivir durante un tiempo con un entorno todavía sometido a vigilancia permanente.

La disyuntiva no es menor. Porque detrás de una página web institucional no solo hay fotografías oficiales, discursos o agendas públicas. También existe una infraestructura tecnológica que gestiona información sensible de la Jefatura del Estado y que constituye un objetivo potencial para grupos de ciberdelincuencia, activistas digitales o actores extranjeros.

La amenaza es real. Y en Zarzuela parecen haber llegado a una conclusión muy clara: más vale llegar tarde que abrir una puerta vulnerable.

De ahí que el proyecto se encuentre ahora en una fase especialmente delicada y rodeada de una discreción absoluta.

Mientras tanto, la cuenta atrás hacia el 19 de junio sigue avanzando. Felipe VI podría celebrar el aniversario de su proclamación estrenando la nueva imagen digital de la Corona. O podría verse obligado a aplazar uno de los hitos tecnológicos más importantes de su reinado. La decisión ya no depende de los responsables de comunicación. Depende de la seguridad.

tracking