El Rey Felipe da un plantón internacional a Pedro Sánchez por la inmigración ilegal
El monarca evitará el momento más político de la visita del Papa León a España y no visitará, como pretendía el Gobierno, los centros de inmigrantes en Tenerife.

Los Reyes Felipe y Letizia y Pedro Sánchez, a la llegada del Papa a España.
En la Casa del Rey hay una máxima que se repite desde hace años: la Corona no entra en el debate político. Y, precisamente por eso, algunas de sus decisiones dicen mucho más por lo que evitan que por lo que hacen.
La última ha llegado con motivo de la histórica visita de León XIV a España y tiene como escenario Canarias. Sobre el papel, el cambio parece menor: Felipe VI acudirá a Tenerife para despedir al Pontífice antes de su regreso al Vaticano, pero no acompañará al Papa en su visita a los centros de acogida de inmigrantes. Sin embargo, detrás de esa modificación de agenda se esconde una lectura institucional de enorme calado.
Según publica Monarquía Confidencial, la decisión responde a la voluntad del Rey de preservar la neutralidad de la Corona y evitar que su presencia pueda interpretarse como una toma de posición en un asunto sometido a una intensa confrontación política.
Porque la inmigración se ha convertido en uno de los grandes campos de batalla del debate público español. Y cualquier imagen institucional adquiere una dimensión que trasciende el mero protocolo.
Desde el entorno gubernamental existía interés de Pedro Sánchez en que Felipe VI acompañara al Papa durante la visita a los centros de inmigrantes en Canarias, una fotografía de enorme impacto simbólico que habría unido al Jefe del Estado con uno de los mensajes centrales del viaje apostólico: la atención a los migrantes y a las personas más vulnerables.
Sin embargo, Zarzuela habría optado por otra vía.
El Rey sí estará presente en los dos momentos estrictamente institucionales del viaje: recibió a León XIV a su llegada a España y será también quien lo despida en Tenerife antes de su regreso al Vaticano, una decisión que incluso modificó la previsión inicial de que fuera la reina Sofía quien representara a la Familia Real en ese acto.
Una cosa es cumplir con las obligaciones propias del Jefe del Estado en una visita oficial. Otra muy distinta es participar en una actividad con una fuerte carga social y política, especialmente cuando el propio Papa ha querido convertir la cuestión migratoria en uno de los ejes de su visita a España. Desde su llegada, León XIV ha realizado gestos y mensajes públicos centrados en la acogida y la inclusión de las personas migrantes.
Precisamente por ello, la Casa del Rey parece haber querido blindar la posición constitucional de la institución. La Corona representa al Estado, pero no puede aparecer alineada con la estrategia política de ningún Gobierno, especialmente en asuntos que generan una fuerte polarización parlamentaria y social.
El escenario elegido por el Papa León en Tenerife ilustra esa sensibilidad. Uno de los actos previstos es la visita al centro de acogida de Las Raíces, convertido en uno de los símbolos de la gestión de la presión migratoria en Canarias.
Así, la ausencia del Rey en ese recorrido y su presencia únicamente en la despedida protocolaria adquieren una lectura que va mucho más allá de la agenda. No supone un distanciamiento del mensaje pastoral del Pontífice, sino una delimitación muy estricta del papel institucional de la Corona.
En política, las fotografías construyen relatos. Y, en ocasiones, la imagen más significativa es precisamente la que no llega a producirse.
La decisión de Felipe VI puede interpretarse, por tanto, como una forma de evitar la politización de la Corona en uno de los debates más sensibles del momento. Y, supone también una negativa a los planes de Sánchez y Moncloa, que aspiraba a que el Rey acompañara a León XIV en su visita a los centros de inmigrantes de Canarias. Plantón planetario.
Chismógrafo
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David Lozano