Bronca sin precedentes del Rey Felipe a Doña Sofía y a las Infantas Elena y Cristina
Hay quien habla directamente de la tormenta perfecta en la Casa Real. El monarca ha estallado por las fotos de su madre y hermanas con el Papa León XIV.

La Emérita en el Festival Internacional de Música y Danza de Granada este viernes.
La visita del Papa León XIV a España sigue dejando consecuencias dentro de la Casa Real. Cuando parecía que los actos oficiales habían transcurrido con normalidad, la difusión de las fotografías de la audiencia privada que mantuvieron la Reina Sofía y las Infantas Elena y Cristina con el Pontífice ha abierto un inesperado frente de malestar en Zarzuela.
Según ha publicado Monarquía Confidencial, el Rey Felipe VI se ha mostrado contrariado por la repercusión que han tenido esas imágenes, que habían sido concebidas como un encuentro de carácter discreto y familiar pero que acabaron ocupando un espacio destacado en la actualidad informativa.
Sin embargo, el malestar habría ido más allá de una simple incomodidad por la difusión de las fotografías. ESdiario ha podido saber que el Rey Felipe trasladó personalmente su enfado a su madre y a sus hermanas, recriminándoles lo sucedido y recordándoles la importancia de respetar la estrategia institucional que desde hace años marca la actividad pública de la Corona.
Desde la proclamación de Felipe VI, Zarzuela ha apostado por una imagen muy definida: una Familia Real reducida a los Reyes y sus hijas, reservando para el resto de miembros un papel mucho más discreto. Por eso, cualquier iniciativa que pueda generar una percepción distinta o abrir debates sobre la representación institucional es analizada con enorme sensibilidad.
La audiencia privada con León XIV reunió a Doña Sofía, las Infantas Elena y Cristina y varios de sus nietos en la Nunciatura Apostólica durante la visita del Pontífice a Madrid. Las imágenes del encuentro, junto con algunos gestos que posteriormente fueron muy comentados en redes sociales y en los medios, multiplicaron la atención sobre una parte de la familia que habitualmente permanece alejada del primer plano institucional.
Fuentes conocedoras del funcionamiento de la Casa del Rey explican que el principal objetivo de Felipe VI ha sido siempre evitar que actos de carácter privado puedan proyectar una imagen institucional distinta de la diseñada por Zarzuela. De ahí que la amplia difusión de las fotografías haya sido interpretada internamente como un episodio incómodo.
No es la primera vez que la visita del Papa genera tensiones en el entorno de la Corona. Durante los últimos días han trascendido distintas informaciones sobre discrepancias internas relacionadas con el desarrollo de los actos oficiales y el protagonismo de determinados miembros de la familia. Ahora, la polémica por estas imágenes añade un nuevo capítulo a una semana especialmente intensa para la institución.
En Zarzuela son conscientes de que, en una época marcada por la inmediatez y las redes sociales, una fotografía puede tener un impacto institucional mucho mayor del previsto. Precisamente por ello, la estrategia de comunicación de la Casa Real pasa por controlar al máximo este tipo de apariciones, una línea que, según ha podido saber ESdiario, Felipe VI dejó muy clara en la conversación mantenida con su madre y sus hermanas.
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