Alarma en Casa Real: amenaza terrorista real para Leonor con un yihadista detenido
La Guardia Civil detiene en Burgos a un joven, vinculado con el terrorismo islámico, que se iba a matricular en la Universidad Carlos III. La Audiencia Nacional mantiene el secreto de las actuaciones

La Princesa Leonor y Sofía, durante la visita del Papa. Arriba, el yihadista detenido.
La llegada de la Princesa Leonor a la Universidad se ha convertido en el próximo gran desafío para la Casa Real. Después de completar su formación militar, la heredera afrontará una etapa mucho más difícil de controlar desde el punto de vista de la seguridad y de la exposición pública, una circunstancia que ya está obligando a Zarzuela a diseñar un dispositivo específico para proteger su intimidad sin alterar una vida académica lo más normal posible.
Y ahora han saltado todas las alarmas. Una detención en Burgos, a cargo de la Guardia Civil, ha llenado de preocupación a la Seguridad de la Casa Real hasta tal punto de que han saltado todas las alarmas y ha forzado, según ha podido saber ESdiario, a rediseñar y revisar todos los planes de control establecidos para proteger a la heredera de la Corona.
Por primera vez estamos ante una amenaza real que se toma muy en serio en Zarzuela. Todo ha saltado por los aires tras la detención, a mediados del mes de mayo, de un joven yihadista en el barrio militar de la capital burgalesa.
El ahora detenido, con conexiones yihadistas e intenciones terroristas, pretendía estudiar en la Universidad Carlos III de Madrid, donde había hecho la solicitud para matricularse en grados relacionados con humanidades y ciencias políticas, además de tener apalabrado un piso en la capital española. Una universidad donde, a partir del curso próximo, estudiará la Princesa Leonor, tal y como anunció hace unos meses Casa Real.
Jabar H.A., de 20 años y natural de Emiratos Árabes Unidos que estudiaba en la Universidad de Burgos (UBU), fue arrestado por la Guardia Civil por un adoctrinamiento yihadista y su detención, tal y como publica el periódico local Diario de Burgos y recogió la agencia Ical, ha causado “cierto desconcierto” entre personas que habían compartido edificio, clase en la universidad y hasta algo que pueda llamarse amistad.
Los agentes especializados del Instituto Armado, y a falta de información sobre una investigación que sigue bajo secreto de las actuaciones, tratan de descifrar conversaciones o actitudes que pudieran dejar entrever esa radicalización avanzada que revelaba el auto de ingreso en prisión de la Audiencia Nacional. Entre esas conversaciones surgidas destacaba una que tenía que ver con su futuro inmediato. Y es que antes de su arresto sus esfuerzos estaban centrados en mudarse a Madrid a estudiar en la Universidad Carlos III. Algo que al parecer él repetía entre su círculo cercano, pues lo iba a hacer junto a Leonor de Borbón.
Según recoge la citada información, la vida de Jabar era de "lo más tranquila y anodina". Quienes le conocen aseguran que no es una persona introvertida, pero tampoco se relacionaba más allá de los compañeros de la UBU, que incluía principalmente a los otros estudiantes procedentes de Emiratos Árabes Unidos y de otros del curso de español que estaba cursando. Sus días transcurrían entre el campus, el gimnasio y la vivienda de la calle Bailén en la que estaba acogido dentro del programa que la propia fundación organizadora de los ciclos para extranjeros oferta a estos alumnos.
Tras más de un año, Jabar había dado a entender a todo su entorno que se encontraba muy a gusto en España y que había decidido continuar aquí sus estudios. Concretamente en Madrid. Echó varias solicitudes a universidades de la capital del país para lograr la inscripción, siempre sujeta a los condicionantes de personas de otros países, con sistemas educativos diferentes, y que no necesitan la prueba de acceso.
“Se da la circunstancia de que en el momento en el que se decantaba por esta universidad madrileña, saltó la noticia de que la Princesa Leonor había hecho también la inscripción para estudiar allí la misma carrera. Algo que no pasó desapercibido, ni mucho menos, para el presunto yihadista, pues es algo de lo que presumía siempre que comentaba sus planes en la capital de España”, añade la noticia de Diario de Burgos.
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David Lozano