Iker Casillas saca 30.000 euros a Telecinco por unos audios privados: Isabel Rábago y Terelu horrorizadas
Aparte de los más de tres millones que el exportero del Real Madrid tiene pendientes con el FC Porto, al que responsabiliza en cierta medida de su infarto, el ex de Sara Carbonero ha logrado otra victoria económica.

Isabel Rábago y Terelu Campos en el programa en el que se habló de los audios de Iker Casillas.
Iker Casillas vuelve a ocupar titulares, pero esta vez no por un romance ni por una nueva aventura profesional, sino por un gol judicial que ha sacudido a la televisión de entretenimiento. El Tribunal Supremo ha dado la razón al exportero y ha condenado en firme a Cuarzo Producciones y al tertuliano José Antonio Avilés por vulnerar su honor y su intimidad al convertir unos audios privados en material de espectáculo durante una emisión del extinto programa de Telecinco Viva la vida en marzo de 2021, justo en pleno terremoto mediático por su separación de Sara Carbonero.
Los audios de Iker Casillas no se emitieron pero sí las reacciones de los colaboradores
Concretamente el 13 de marzo de 2021, con la prensa rosa volcada en la inesperada separación de Casillas y Carbonero tras 11 años juntos y dos hijos en común, el programa decidió cebar el contenido de unas notas de voz que el futbolista había enviado a una mujer. Aunque los audios no se emitieron, algunos colaboradores de formato (caso de Terelu Campos e Isabel Rábago, como se puede ver en las imágenes que compartió el propio programa en su web) los escucharon con auriculares en directo y reaccionaron con gestos y comentarios que en plató se calificaron como “comprometidos”, “durísimos” y “muy reveladores”.

La propia web de Telecinco se hizo eco de los audios de Iker Casillas que escucharon Isabel Rábago y Terelu Campos en "Viva la Vida".
El Supremo ha sido tajante: insinuar también es contar, y esas valoraciones fueron suficientes para vulnerar la intimidad del deportista y proyectar sobre él una imagen “moralmente reprochable”.
La sentencia desmonta por completo la defensa de la productora, que alegó que Casillas ya había mostrado aspectos de su vida privada en el pasado (incluido el famoso beso a Sara Carbonero cuando la Selección Española ganó el Mundial de Sudáfrica de 2010 y él era portero y ella cubría el evento deportivo para Telecinco). Pero el Alto Tribunal ha dejado claro que un gesto espontáneo de hace años no autoriza a airear comunicaciones íntimas enviadas a terceras personas.
Los magistrados subrayan que una comunicación privada carece de interés público, incluso cuando sus protagonistas son figuras habituales de la crónica social. La ruptura de la pareja, por muy mediática que fuera, no legitimaba convertir los mensajes en un cebo televisivo.
El Supremo ha fijado una indemnización de 30.000 euros y ha ordenado a Cuarzo Producciones eliminar de sus plataformas cualquier contenido que siga vulnerando los derechos del exguardameta. Además, revoca la decisión de la Audiencia Provincial de Madrid y restituye la condena inicial dictada en Pozuelo de Alarcón.
Este no es el único caso judicial abierto en el que Iker Casillas reclama dinero. El exportero del Real Madrid mantiene abierta otra reclamación económica, en este caso millonaria: 3,7 millones de euros contra el FC Porto por las secuelas del infarto que sufrió en 2019 y cuyos efectos, según él, persisten seis años después.