Despilfarro en TVE: premio millonario a la sanchista Benita pese al fracaso de audiencia
El antiguo Maestro Joao es la nueva favorita de la RTVE de Pedro Sánchez. Tras desfilar por innumerables formatos, aterriza en Make Up Stars: Drag Tour con solo 179.000 espectadores.

Benita, antes Maestro Joao, y Tony R en los Premios Academia de la Moda Española,
El Maestro Joao, hoy conocido como Benita, se ha convertido en uno de los personajes favoritos de la televisión pública bajo el mando de José Pablo López. Y no es casualidad. Su fervorosa defensa del argumentario sanchista, y fan número uno de Pedro Sánchez, le está reportando una presencia constante en RTVE… pagada, claro está, con el dinero (y mucho) de todos los españoles.
Desde 2024, Benita ha desfilado por prácticamente todos los formatos posibles de la cadena: Baila como puedas, Bake Off, Top Chef: dulces y famosos, Hasta el fin del mundo, colaboradora en el fracasado La familia de la Tele, DCorazón y Mañaneros en su versión más rosa. Incluso se le dedicó un documental entero para abordar su cambio de sexo. Ahora, La 1 de TVE le ha dado otra oportunidad en Make Up Stars: Drag Tour, un programa presentado por Pilar Rubio que ha sido relegado al late night y cuya segunda temporada arrancó el pasado lunes con una audiencia nefasta: solo 179.000 espectadores.
Un dato propio de canal temático. Un auténtico desastre para una televisión pública que, sin embargo, sigue apostando una y otra vez por este personaje.
Se acumulan los fracasos de audiencia en los programas en los que aparece Benita, pero eso parece no importar en Prado del Rey. El personaje sigue campando a sus anchas por la parrilla de TVE, cobrando y recibiendo visibilidad constante. Mientras tanto, formatos de calidad y plurales se ven ahogados o directamente eliminados.
Este es el modelo de televisión pública que ha impuesto Pedro Sánchez: un altavoz ideológico donde el criterio de audiencia queda supeditado al criterio político. Si eres fiel al relato oficial, tienes cabida (y presupuesto). Si no, sobras. Da igual que los números sean catastróficos. Da igual que los españoles paguen con sus impuestos estos experimentos propagandísticos disfrazados de entretenimiento.
Benita es solo la cara visible de un modelo más profundo: el de convertir RTVE en una herramienta al servicio del poder. Un despilfarro constante, una falta de respeto al contribuyente y una demostración más de que, para este Gobierno, la televisión pública no es un servicio público, sino un instrumento de propaganda.
Mientras los españoles aprietan el cinturón, en TVE siguen fichando y promocionando sin criterio de rentabilidad. Total, el dinero no es suyo. Es de todos.