El clan Campos sabotea la boda de Suso y Marieta con dos monumentales broncas
El idílico enlace en Toledo se ve empañado por una violenta discusión de madrugada y una agria disputa por la distribución de las mesas en el banquete.

Carmen Borrego en la boda de Suso Alvarez y Marieta Diaz.
La idílica celebración nupcial de Suso Álvarez y Marieta Díaz en Toledo terminó convertida en el escenario de un doble conflicto familiar que ensombreció el ambiente festivo de los 220 invitados. Lo que prometía ser una velada perfecta derivó en un absoluto foco de tensión centrado en el clan Campos, cuyos integrantes protagonizaron dos ruidosos altercados que terminaron por dinamitar la armonía del festejo y se convirtieron en el cotilleo principal del programa Fiesta.
La disputa más sonora de la noche aconteció en los exteriores de la discoteca a altas horas de la madrugada. José María Almoguera y su compañera sentimental, María Sánchez, desencadenaron una fortísima pelea presenciada por numerosos testigos. Según las declaraciones de los colaboradores que asistieron al evento, la joven se marchó del recinto completamente fuera de sí, gritando y braceando de manera ostensible, mientras el hijo de Carmen Borrego la perseguía intentando frenar una huida que se produjo de forma fulminante en mitad de la noche.
Un conflicto de intereses en el reparto del banquete
El malestar en la comitiva ya se había gestado horas antes en el comedor. Carmen Borrego experimentó un enorme sofoco al comprobar que el protocolo la ubicaba junto a Diego Matamoros. La colaboradora consideró una provocación tener que compartir mantel con el enemigo público de Carlo Costanzia, actual novio de su sobrina, dadas las acciones judiciales que arrastran ambos. Borrego temía que una fotografía junto a él se interpretara en los platós como un desprecio hacia el sufrimiento de Terelu Campos y Alejandra Rubio, lo que desató una acalorada discusión con su amiga Belén Rodríguez mientras su marido intentaba mediar cambiando las posiciones de las sillas.
Al ser consultada por los periodistas tras el revuelo causado, la propia Borrego se mostró tajante sobre su cabreo en el banquete: "Como comprenderéis, no es agradable que me siente al lado de un señor que ha puesto a parir a la pareja de mi sobrina. Dijo de todo de Carlos, llamándole delincuente, y esto hizo muchísimo daño a Alejandra y a mi hermana Terelu". La tertuliana argumentó su postura señalando que "no me hizo ninguna gracia porque es una cuestión de respeto a mi familia", dejando claro que los viejos fantasmas televisivos lograron arruinar una de las citas más esperadas del verano.