Yolanda Díaz, cazada en sus largas vacaciones: lujos, excesos y fiestas en la playa
La vicepresidenta segunda del Gobierno se mantiene ajena a la crisis de Ceuta y vuelve a mostrar su gusto por lo más selecto, exclusivo y glamuroso

La foto de Yolanda Díaz 'vacacionando' ajena a la crisis de Ceuta.
Yolanda Díaz exprime el verano mientras la realidad más incómoda del Gobierno se desarrolla a cientos de kilómetros. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo disfruta de sus vacaciones en Baiona, entre playa, paseos y momentos de ocio, fiestas en la playa y vida lujosa, mientras la crisis que atraviesa Ceuta continúa poniendo a prueba a las instituciones y dejando a miles de personas en una situación extraordinariamente complicada.
La estampa resulta especialmente llamativa por el cargo que ocupa Díaz. La todavía dirigente de Sumar es la ministra responsable de Trabajo y ha construido buena parte de su trayectoria política alrededor de la defensa de los trabajadores, los derechos laborales y la protección de quienes atraviesan situaciones difíciles. Sin embargo, durante estas semanas de enorme tensión en Ceuta, su presencia pública ha brillado precisamente por su ausencia.
El Debate ha publicado fotos de unas vacaciones que Díaz está disfrutando en Bayona, donde ha sido vista en diferentes momentos de ocio, y podría estar alojada en el Parador de la localidad.
El contraste es difícil de ignorar. Mientras la vicepresidenta disfruta de su descanso estival, Ceuta continúa afrontando las consecuencias de una crisis migratoria de enorme magnitud. La ciudad autónoma ha tenido que habilitar nuevos espacios de acogida ante la llegada masiva de inmigrantes y la presión sobre sus servicios públicos. El propio Gobierno ha reconocido la necesidad de reforzar los recursos y ha acordado con la ciudad la creación de cuatro nuevos espacios con capacidad inicial para 1.500 personas.
Pero existe otra cara de esta crisis que afecta directamente al mundo del trabajo y que resulta especialmente significativa cuando se observa desde el despacho de la ministra. Policías, guardias civiles, militares, trabajadores sociales, sanitarios, empleados públicos y personal de emergencia llevan semanas soportando una presión extraordinaria. El Consejo General del Poder Judicial ha reclamado incluso refuerzos para los juzgados ceutíes.
Yolanda Díaz, sin embargo, no ha interrumpido sus vacaciones. Tampoco se ha producido ese gesto de cercanía con los trabajadores ceutíes que cabría esperar de una vicepresidenta que ha convertido la defensa del trabajador en una de las principales señas de identidad de su discurso político.
No se trata de negar a una ministra su derecho al descanso. La cuestión es otra: la imagen que transmite una responsable de Trabajo cuando la actualidad está protagonizada precisamente por trabajadores sometidos a circunstancias extraordinarias.
Porque Díaz no ocupa una cartera cualquiera. Desde el Ministerio de Trabajo ha defendido reiteradamente la necesidad de mejorar las condiciones laborales, reducir la jornada, proteger a los trabajadores y garantizar que nadie quede atrás. De hecho, su candidatura a la OIT se presenta oficialmente bajo el paraguas de una organización cuya misión incluye precisamente promover el trabajo decente, los derechos laborales y la justicia social.
La paradoja resulta evidente. La mujer que aspira a dirigir el organismo internacional encargado de defender los derechos laborales aparece estos días alejada de la primera línea política mientras los trabajadores de una ciudad española se enfrentan a una situación excepcional.
Y no es solo una cuestión de agenda. También es una cuestión de gestos. En política, especialmente cuando se habla de sensibilidad social, las fotografías terminan teniendo tanta fuerza como los discursos.
El contraste con las imágenes estivales de Díaz no podía ser mayor. Playa, paseos y descanso frente a una Ceuta tensionada, trabajadores desbordados y servicios públicos sometidos a una presión extraordinaria.
Y la ausencia de la vicepresidenta segunda se hace todavía más llamativa porque no es nueva. Otros ministros de Sumar también han mantenido una actividad pública muy limitada durante esta crisis. Un análisis publicado a comienzos de agosto señalaba que Díaz y buena parte de los ministros de su formación permanecían fuera de la agenda oficial en plena crisis migratoria.
España
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Mariola López