Un polémico grupo de WhatsApp le estalla a la Princesa Leonor al final de sus vacaciones
Ya se habla de que puede ser el nuevo quebradero de cabeza para Zarzuela, especialmente para sus padres los Reyes Felipe y Letizia, cuando su primogénita comience las clases…

La Princesa Leonor, el pasado 4 de agosto en Marivent (Palma).
La llegada de la Princesa Leonor a la universidad abre para Zarzuela un escenario completamente nuevo. La heredera de la Corona está a punto de abandonar los entornos académicos y militares altamente controlados en los que ha desarrollado buena parte de su formación para convertirse, al menos durante una etapa, en una estudiante más entre cientos de jóvenes. Y precisamente esa normalidad que busca la Casa del Rey puede convertirse también en uno de sus mayores desafíos.
Porque una cosa es proteger a Leonor en un acto oficial, en una academia militar o durante un desplazamiento perfectamente planificado y otra muy diferente controlar su entorno cotidiano cuando comparta aulas, cafetería, trabajos, fiestas o conversaciones privadas con compañeros de su generación. El gran enemigo ya no será únicamente una cámara de televisión: puede ser un teléfono móvil.
En este contexto se enmarca una información publicada por The Objective, a partir del análisis de la experta en protocolo María José Gómez y Verdú, que pone el foco precisamente en la posibilidad de que Leonor forme parte de grupos de WhatsApp con sus compañeros de universidad y en la necesidad de preservar su intimidad.
El asunto es especialmente delicado para la Casa Real. Porque, por mucho que Zarzuela intente que la Princesa de Asturias lleve una vida universitaria lo más normal posible, el teléfono de la heredera seguirá siendo el teléfono de la heredera. Y lo que para cualquier estudiante puede ser una conversación privada, una fotografía de una noche de fiesta, una broma o un comentario desafortunado, adquiere otra dimensión cuando quien aparece implicada es la futura Reina de España.
Los grupos de WhatsApp forman parte de la vida universitaria. Se utilizan para organizar trabajos, compartir apuntes, comentar profesores, quedar para tomar algo o simplemente mantener conversaciones que se quedan, en principio, dentro de un círculo cerrado. Pero precisamente ahí reside el problema: basta con que uno de los integrantes haga una captura de pantalla, reenvíe una fotografía o comparta un mensaje fuera del grupo para que aquello que parecía privado deje de serlo.
Y en el ámbito universitario, además, no todo lo que se dice en una conversación entre jóvenes es políticamente correcto. Puede haber bromas, opiniones contundentes, comentarios sobre políticos, críticas a instituciones, conversaciones sobre asuntos polémicos o fotografías que, sacadas de contexto, puedan generar un enorme revuelo.
Leonor tendrá que convivir con esa realidad.
Hasta ahora, su formación ha transcurrido en escenarios donde existe una estructura de seguridad y disciplina muy diferente. En la Universidad Carlos III, en cambio, se encontrará con compañeros que no necesariamente tienen experiencia alguna con las exigencias que implica relacionarse con un miembro de la Familia Real.
La clave será, por tanto, conseguir que la protección de la Princesa no termine convirtiéndose en un muro que le impida tener una vida universitaria normal, pero al mismo tiempo evitar que esa normalidad genere problemas de seguridad o de privacidad.
Zarzuela conoce perfectamente el desafío. La elección de una universidad pública transmite precisamente ese deseo de normalización y cercanía, pero también obliga a asumir riesgos que no existen en otros entornos. La propia experta en protocolo considera que el reto pasa por encontrar ese equilibrio entre protección y normalidad.
Y ahí aparece una cuestión que preocupa especialmente: ¿qué ocurre cuando Leonor deja de estar bajo el control directo del dispositivo de seguridad y entra en la esfera privada de sus compañeros?
Un escolta puede controlar un acceso. Puede vigilar un desplazamiento. Puede establecer un perímetro. Lo que resulta mucho más complicado es controlar lo que sucede dentro de un grupo de WhatsApp de estudiantes.
Por eso, el debut universitario de Leonor no será únicamente una operación de seguridad física. Será también una auténtica prueba de madurez.
El gran reto de Zarzuela será que Leonor pueda ser durante unas horas simplemente Leonor. Pero sin olvidar nunca que, incluso dentro de un grupo de WhatsApp universitario, seguirá siendo la heredera de la Corona.