El Rey Emérito vuelve: la exclusiva y secreta fiesta en alta mar con 20 invitados
Don Juan Carlos ha regresado a Sanxenxo para despedir el verano rodeado de amigos: primero, un menú de estrella Michelin y después una exclusiva celebración a bordo

El Emérito tras una jornada de navegación en el Trofeo Xacobeo en 2025.
El Rey Juan Carlos ya está de vuelta en uno de sus lugares favoritos. El Rey Emérito ha aterrizado de nuevo en Galicia para despedir el verano en Sanxenxo, rodeado de algunos de sus amigos más próximos y con la gastronomía como uno de los grandes protagonistas de una estancia que volverá a estar marcada por la discreción.
Las regatas son la razón oficial de muchas de sus visitas a las Rías Baixas, pero alrededor de ellas existe todo un ritual que el padre de Felipe VI repite cada temporada. Reencuentros con amigos, jornadas de navegación, buena mesa y, sobre todo, planes privados alejados del foco público. Y en esta ocasión ya se conoce uno de los más especiales.
Juan Carlos I comenzó su estancia gallega con un auténtico homenaje gastronómico. Este miércoles, poco después de las dos de la tarde, acudió a Casa Solla, el restaurante de Pepe Solla que cuenta con una estrella Michelin. Allí se reunió con un grupo de amigos entre los que se encontraban el alcalde de Sanxenxo, Telmo Martín, junto a su esposa, y varios miembros de la tripulación del Bribón.
Durante más de dos horas, el grupo disfrutó del menú Ribeira, la propuesta más asequible del restaurante, con un precio de 121 euros por persona. El menú incluye un pase dedicado a las conchas, tres entrantes, pescado del día y el conocido Soufflé Solla. Una comida a la altura de la tradición gastronómica que el Emérito mantiene cada vez que visita Galicia.
Pero este homenaje culinario es solo el aperitivo de uno de los planes más esperados de su estancia. La gran cita llegará el viernes y tendrá un escenario mucho más exclusivo: el mar. Juan Carlos I tiene previsto embarcar junto a una veintena de familiares y amigos para celebrar su tradicional comida en alta mar, una cita privada que se ha convertido ya en una de las costumbres de sus veranos gallegos.
El plan tiene todos los ingredientes de una celebración reservada para un círculo muy reducido. El grupo navegará por la ría de Pontevedra y, posteriormente, fondeará en alguno de los rincones favoritos del Emérito. El verano pasado, la embarcación terminó frente a la playa de Chancelas y Combarro, en una jornada en la que no faltaron los productos gallegos y los vinos de la tierra.
Si se repite el menú del pasado verano, la mesa volverá a estar protagonizada por algunos de los productos que más gustan al Rey Juan Carlos: mejillones, sardinas y jamón, acompañados por vinos de las Rías Baixas y Rioja. Una celebración sin protocolo y en un ambiente completamente privado, con el mar como escenario y sus amigos y familiares más cercanos como invitados.
No es, además, la primera vez que el Emérito convierte sus estancias en Galicia en una particular ruta por algunos de los grandes templos gastronómicos de la zona. Entre sus direcciones habituales figura D'Berto, en O Grove, uno de los grandes referentes del marisco gallego. También ha visitado Culler de Pau, el restaurante de Javier Olleros distinguido con dos estrellas Michelin, al que acudió acompañado por la Infanta Margarita, Carlos Zurita y María Zurita.
La casa de Pedro Campos en Nanín continúa siendo su cuartel general durante estas visitas. Desde allí organiza sus desplazamientos, sus encuentros y sus jornadas en el mar, en una estancia que combina la actividad náutica con esa otra gran pasión que mantiene intacta: sentarse alrededor de una buena mesa con sus amigos.
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