Ferran Torres arrasa confesando su noche loca con Pablo Motos en Ibiza y su amistad íntima con Pedri
El héroe del Mundial 2026 y ahora de la afición del PSG de Luis Enrique noqueó a los espectadores de Antena 3 con algunas confesiones inesperadas que nadie vio venir.

Ferran Torres en el plató de "El Hormiguero".
Con el héroe del Mundial 2026 en plató estaba claro que iba a ser difícil competir y así lo demostró este lunes El Hormiguero de Pablo Motos con Ferran Torres en plató. Ya antes de marcar el gol que le dio la victoria a España el ex del FC Barcelona arrasaba en titulares y redes sociales aupado a mito erótico. ¿Qué mejor colofón que marcar en la prórroga contra Argentina para bordar la segunda estrella en la camiseta de La Roja?
El gato al agua de su primera entrevista tras fichar por el PSG de Luis Enrique se lo llevó Antena 3 y no solo desató la locura entre sus seguidores en redes sociales sino que pulverizó los audímetros con un rotundo 15.2% de share y 1.773.000 espectadores, lejos, muy lejos de sus rivales. De hecho, La Revuelta de David Broncano en La 1 tuvo que conformarse con un 10.9% y 1.291.000 con José Mota como invitado.
Y es que en la entrevista a Ferran hubo tiempo para todo, incluso para reencontrarse con la autora de la frase viral Ferran, ohhh Ferran, momento en el que pasó tanto bochorno que hasta hizo amago de marcharse: "Me da muchísima vergüenza".
Entre risas y derrochando complicidad destapo que Pablo Motos y él se conocieron en una fiesta en Ibiza tras el Mundial que se alargó "toda la noche y se nos hizo de día", aunque el presentador confesó que no había visto la final y no sabía que había sido el valenciano el que había dado el título a España.
No faltó análisis con pelos y señales de lo que sintió al meter el gol decisivo contra el combinado de Leo Messi (que por algo lo ve todos y cada uno de los días de su vida desde entonces): "Es muy curioso porque cuando Lamine tenía la pelota en banda, cuando vi que se la pasaba a Pedro Porro, no sé por qué, yo iba dando pasitos hacia adelante. Iba metiéndome al área y cuando vi el balón salir hacia Nico, vi que aquello era una isla. Todo esto pasa a mil por hora. Iniesta, cuando marcó el gol de 2010, dijo que cuando estaba a punto de chutar sentía que todo desaparecía, y yo tuve la misma sensación. Cuando estaba a punto de chutar, escuché un silencio durante un segundo y de ahí me vi corriendo al córner porque había marcado".
Sin ahorrar detalles, Ferran Torres describió que "le pegué con todo lo que tenía, ese balón tenía que entrar. Cuando marco el gol, ganamos; cuando veo a mi familia y mis amigos, les pregunté que cómo había sido un gol. No recuerdo el momento del chute, solo recuerdo ver a 20 jabatos corriendo hacia mi", relató ironizando con que sintió "miedo" cuando vio a sus compañeros corriendo hacia él locos de alegría. "Fue un subidón de adrenalina" hasta el punto de que ha visto el gol "un millón de veces" y sigue viéndolo por lo menos una vez al día porque es "imposible cansarse de verlo".
Poco después Ferran abandonó el Barça para comenzar una nueva etapa en París como delantero del PSG de Luis Enrique, que en el pasado fuera su suegro por su relación con su hija Sira. Su debut no ha podido ser mejor porque a fuerza de goles ya es el nuevo ídolo de la afición parisina. Él está encantado con el cambio pero todavía echa de menos muchas cosas: a sus perros, la comida española y a algunos de sus antiguos compañeros... en concreto a uno: "Me estoy adaptando bien porque, al final los futbolistas dependemos de cómo estamos en el campo y cuando estás rindiendo a un buen nivel, fuera los problemas se disminuyen. Pero, por ejemplo, esta semana ha sido muy dura, porque estoy en plena mudanza de Barcelona a Paris, a lo único que no me puedo traer es a Pedri y ya lo estoy echando de menos", desveló entre risas cómplices sobre su amigo íntimo en Barcelona.