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Felipe VI reacciona: IA para frenar la ofensiva de Pedro Sánchez contra la Corona

El Rey da un nuevo paso para ganar presencia en internet con una estrategia de posicionamiento en inteligencia artificial. Una apuesta digital que llega en plena tensión con un Gobierno y unos socios que cuestionan la institución monárquica.

Rey Felipe VI, Alfonso Rueda y Pedro Sánchez, el pasado 1 de octubre.

Rey Felipe VI, Alfonso Rueda y Pedro Sánchez, el pasado 1 de octubre.Europa Press

David Lozano
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El 'nuevo' Felipe VI no quiere que el futuro de la Corona se juegue únicamente en los discursos institucionales, los actos oficiales y las apariciones públicas de la Familia Real. Zarzuela ha identificado un nuevo terreno de batalla, menos visible pero cada vez más decisivo: internet y las respuestas que ofrecen las herramientas de inteligencia artificial. El objetivo es que la institución tenga presencia también en esa nueva forma de buscar información, en un momento en el que la Monarquía se encuentra bajo el foco de las críticas políticas procedentes de La Moncloa y de los socios parlamentarios del Gobierno.

El nuevo movimiento consiste en incorporar el posicionamiento GEO, siglas de Generative Engine Optimization, a la estrategia digital de la Casa del Rey. Esta técnica busca adaptar los contenidos de la página oficial para facilitar que los sistemas de inteligencia artificial los localicen, interpreten y utilicen cuando respondan a las preguntas de los usuarios. No se trata simplemente de aparecer entre los primeros resultados de Google, sino de conseguir que la información oficial de la Corona tenga opciones de ser reconocida como una fuente relevante cuando los ciudadanos consulten a un asistente de IA.

En Zarzuela son conscientes de que la imagen pública de una institución depende cada vez más de cómo se cuenta su actividad y de qué información encuentra el ciudadano cuando pregunta por ella. Discursos, comunicados, actos oficiales y datos sobre la Familia Real forman parte de un archivo institucional que puede ganar visibilidad en un entorno digital en plena transformación. La apuesta pretende adaptar esa presencia a los nuevos hábitos de consumo informativo, aunque el posicionamiento GEO no garantiza que las herramientas de IA seleccionen o citen una fuente determinada.

La Corona no quiere ceder el relato

El movimiento cobra especial interés por el contexto político. Pedro Sánchez y varios de sus aliados mantienen posiciones republicanas y han cuestionado públicamente la monarquía, tal y como les venimos contando en ESdiario. Las discrepancias entre el Ejecutivo y la Casa del Rey han aflorado en diferentes episodios, con críticas de representantes gubernamentales al monarca que han alimentado el debate sobre los límites de la confrontación política con la Jefatura del Estado.

La lectura política que se abre paso es que Felipe VI necesita reforzar la presencia de la Corona para evitar que su imagen quede condicionada por los mensajes de sus detractores. La estrategia digital tiene una finalidad concreta y verificable: mejorar la visibilidad de los contenidos institucionales en las búsquedas impulsadas por inteligencia artificial. Interpretarla también como una forma de defender el futuro de la Monarquía frente a sus adversarios políticos corresponde al análisis del momento que atraviesa la institución.

La Corona tiene que conectar con generaciones que ya no se informan exclusivamente a través de los medios tradicionales y que recurren cada vez más a herramientas capaces de resumir la actualidad en una sola respuesta. En ese escenario, no basta con que la Casa del Rey publique información: necesita que sea accesible, comprensible y fácil de identificar como fuente oficial.

La decisión encaja, además, en una evolución más amplia de la comunicación de Felipe VI. En los últimos meses, los Reyes han recurrido a formatos audiovisuales más directos y a intervenciones que buscan una mayor cercanía con los ciudadanos. La participación del monarca en proyectos documentales y el uso de vídeos con un tono menos solemne reflejan una adaptación progresiva a nuevos códigos comunicativos.

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