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Gol Play

Palo a Pedro Sánchez, a Roures y Barça: cierra su canal TDT de cabecera

Gol Play se despide tras perder los derechos de LaLiga. El club culé pierde su altavoz mediático y el Gobierno ve frustrado su intento de lanzar la televisiva “Telepedro”

Laporta y Jaume Roures visitan las obras del Museo temporal del Barça en 2023.

Laporta y Jaume Roures visitan las obras del Museo temporal del Barça en 2023.German Parga

David Lozano
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El canal deportivo Gol Play se despide de la TDT. Lo hará el próximo 10 de junio, marcando así el final de una etapa que fue mucho más que fútbol: un altavoz mediático de claro tinte culé, un escaparate amigable para el universo Barça, y un peón clave en el tablero audiovisual levantado por Jaume Roures durante años. Hoy, ese tablero se desmorona pieza a pieza.

La decisión de LaLiga de no renovar los derechos de emisión en abierto a Mediapro ha sido letal. El partido gratuito de Primera desaparece de la TDT y pasa a manos de DAZN, dejando a Gol Play sin su principal gancho. Con ello, se esfuma también el protagonismo televisivo que durante una década Roures y su equipo supieron explotar a favor de ciertos intereses. Porque sí, Gol fue mucho más que un canal deportivo: fue una emisora con acento azulgrana y tono de editorial permanente a favor del FC Barcelona.

Sin ese contenido estrella, el canal cambiará su modelo de negocio: adiós al partido en abierto, adiós a las series de relleno y entretenimiento, y reubicación en plataformas de pago como Movistar+, Orange TV o Vodafone. En la práctica, un apagón que deja poco más que los resúmenes y un par de encuentros de segunda fila: uno de LaLiga Hypermotion y otro de la Liga F.

Fin del imperio Roures, otro varapalo para Sánchez

Este golpe no es solo televisivo, también es financiero. La salida del partido de Primera supone para Mediapro dejar de ingresar unos 400 millones de euros en los próximos cinco años, lo que equivale a un recorte del 20%. Solo en cada temporada se esfuman 82 millones. Jaque mate al conglomerado mediático que Roures montó con mimo y militancia, y que ahora se desangra lentamente.

Y como daño colateral —o quizás no tan colateral—, Pedro Sánchez pierde una pieza en su tablero. La marcha de Gol Play de la TDT deja una licencia libre y, con ella, la posibilidad de colocar el proyecto que La Moncloa encargaba al Grupo Prisa como La Séptima o, con más sorna en los pasillos mediáticos, Telepedro. Un viejo anhelo gubernamental para controlar la narrativa desde el prime time y sustituir a una cadena que, aunque privada, siempre mantuvo una línea editorial cercana al poder socialista.

Pero no todo ha salido según lo previsto. Tal y como les venimos informando en ESdiario, el primer intento de colocar esa nueva cadena bajo el paraguas del Grupo Prisa acabó en guerra interna y dimisiones en cascada: José Miguel Contreras, Carlos Núñez... todos fuera. Hoy, con Pilar Gil al mando, el proyecto está más que muerto.

Las quinielas más recientes apuntan a Telefónica como adjudicataria potencial de esa licencia huérfana. Un movimiento que no sería casual, si se observa el progresivo desembarco gubernamental en la teleco —con Marc Murtra en la presidencia y Daniel Domenjó como hombre fuerte en Movistar Plus—. Todo apunta a que el Ejecutivo ya mueve ficha para que el hueco dejado por Gol Play no quede mucho tiempo vacío.

El Barça se queda sin pantalla amiga

Más allá de los cálculos políticos, la desaparición de Gol Play del escenario abierto supone una pérdida importante para el FC Barcelona. El club de Joan Laporta pierde una plataforma donde, sin disimulo, se le trataba con mimo. En tiempos de guerra fría con LaLiga, de conflictos por el caso Negreira y de una gestión institucional y económica nefasta, quedarse sin escaparate propio no es un detalle menor.

Gol Play se apaga. Pero no solo se apaga un canal. Se apaga una forma de entender la televisión, un modelo que mezclaba fútbol, ideología, negocios y propaganda. Y su final —lejos de ser anecdótico— deja un hueco que muchos ya están ansiosos por ocupar.

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