La Séptima, el nuevo canal de TDT cercano al Gobierno de Sánchez: socios próximos a Moncloa y el entramado de La Sexta
Respaldado por empresarios afines al PSOE, con José Miguel Contreras al frente y la infraestructura técnica de Hugo Écija, La Séptima llega a la TDT el 5 de noviembre presumiendo de “periodismo sin polarización”. Un proyecto que huele a cuota de poder y que competirá directamente por la audiencia progresista.

Imagen corporativa de la nueva cadena.
La nueva cadena de Televisión Digital Terrestre (TDT) ya tiene nombre oficial, imagen corporativa y fecha de estreno: La Séptima comenzará sus emisiones el próximo 5 de noviembre. La licencia fue adjudicada por el Gobierno a un grupo de empresarios próximos a Moncloa y vinculados a accionistas críticos de Prisa. Entre sus socios principales figuran Andrés Varela Entrecanales, Adolfo Utor, Diego Prieto y el empresario argentino José Luis Manzano.
El proyecto, impulsado por José Miguel Contreras —figura clave en el pasado de La Sexta y actual asesor mediático del Gobierno—, nace con la ambición de competir directamente contra Cuatro y La Sexta. Su lanzamiento coincidirá con la reordenación del espectro radioeléctrico, lo que obligará a todos los canales a cambiar de ubicación en la TDT.
Según sus promotores, La Séptima se dirigirá a una audiencia “comercial y urbana, con espíritu joven” y apostará por una programación 100% en directo y de producción original basada en la actualidad. Su lema, ya difundido en redes, reza: “Avanzar no es pensar igual, es saber escucharse”. La cadena se presenta como alternativa a la polarización, defendiendo un periodismo “explicativo y divulgativo” que fomente “la escucha y el respeto” y ofrezca “un espacio seguro” para opiniones distintas.
Chismógrafo
Despilfarro en TVE: premio millonario a la sanchista Benita pese al fracaso de audiencia
David Lozano
Sin embargo, su propia composición accionarial y los perfiles de sus impulsores generan dudas sobre esa pretendida neutralidad. La identidad visual, diseñada por Miguel Ángel Pérez, recuerda incluso a los inicios de La Sexta. La sede se ubicará en San Sebastián de los Reyes (Madrid), compartiendo entorno con Antena 3 y La Sexta.
Hugo Écija y Toboggan entran en escena
En paralelo, se ha conocido que Hugo Écija ha encabezado la compra de Toboggan Group, la compañía que se encargará de toda la infraestructura técnica del nuevo canal (platós, unidades móviles, sistemas de realización, cámaras, etc.). La operación, valorada entre 40 y 50 millones de euros, sitúa a Écija —abogado con casi tres décadas de influencia en el sector audiovisual— en una posición clave para el lanzamiento.
Écija no es un recién llegado. Fundador del despacho Écija, especializado en derecho audiovisual, telecomunicaciones y propiedad intelectual, ha estado ligado históricamente a Globomedia (donde coincidió con Contreras y Andrés Varela Entrecanales) y fue secretario general de La Sexta en sus primeros años. Su hermano Daniel Écija es uno de los productores más relevantes de la televisión española (Médico de familia, Los Serrano, El internado). Además, el despacho mantiene estrechos vínculos con directivos que han ocupado altos cargos en Prisa, RTVE, Atresmedia y Mediaset.
La Séptima no será solo un canal de televisión, sino también productora, siguiendo el modelo que en su día impulsaron los creadores de La Sexta. El proyecto contempla una inversión inicial superior a los 30 millones de euros, la contratación de unos 300 profesionales y una fuerte apuesta por lo digital junto a la emisión convencional.
Mientras sus impulsores venden un discurso de moderación y “conversación respetuosa”, los lazos directos con el Gobierno de Sánchez, con La Sexta y con el núcleo duro del progresismo mediático español invitan a pensar que La Séptima llega más como una nueva herramienta de influencia que como un espacio realmente plural. El otoño dirá si cumple su promesa de “escucha” o se convierte en otra voz afinada al guion de Moncloa.