El chef José Andrés revela el error más común al hornear pescado y cómo evitarlo con un truco insólito
El chef José Andrés comparte su método infalible para lograr un pescado al horno jugoso sin necesidad de complicarse.

El pescado al horno según el método de José Andrés: jugoso, aromático y sin complicaciones
Cocinar pescado al horno parece fácil, pero hay detalles que marcan la diferencia entre un plato memorable y otro que pasa sin pena ni gloria. José Andrés, el chef español que ha conquistado Estados Unidos con su forma directa de enseñar a cocinar, lo tiene claro: si el pescado queda seco, no es solo cuestión de sal. Hay un truco que nadie te cuenta y que cambia totalmente el resultado final.
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Patricia de la Torre
José Andrés y el secreto para un pescado al horno jugoso
Todo empieza antes de encender el horno. Según José Andrés, el tipo de pescado que elijas importa tanto como cómo lo vas a preparar. Para que funcione su técnica, el pescado ideal debe pesar entre un kilo y cien gramos y un kilo y trescientos, ni más ni menos. Pero lo que realmente hace que quede jugoso es cómo se limpia. No se trata de quitarle todo, sino solo las tripas. Las escamas deben quedarse porque actúan como una capa protectora durante el horneado, evitando que el calor se lleve toda la humedad.
La magia está en la sal, sí, pero no en echarla a lo loco. José Andrés no usa solo sal gruesa, sino que la mezcla con sal fina y la transforma en una especie de masa compacta gracias al agua y a hierbas aromáticas como el romero o el laurel. Esa mezcla cubre el pescado por completo y, al hornearse, forma una costra que sella todos los jugos por dentro sin dejar que el sabor escape.
Cómo controlar el tiempo para que el pescado no se pase
Aquí no hay margen de error. José Andrés explica que, si el pescado pesa poco más de un kilo, con 26 minutos de horno a 200 grados basta. Si es un poco más grande, hay que subir el tiempo hasta los 30 minutos, pero ni un minuto más. Abrir el horno durante la cocción es otro de esos errores comunes que arruinan el proceso, porque rompe el ambiente perfecto que necesita la costra de sal para hacer su trabajo.
Y una vez cocinado, colocarlo según seas diestro o zurdo es un detalle que facilita mucho servirlo sin destrozarlo. Si eres diestro, el pescado debe estar apoyado sobre su lado derecho. Si eres zurdo, al revés. Ese tipo de tips, tan simples como efectivos, son los que convierten una receta de toda la vida en algo con lo que realmente vas a quedar bien.
Más allá de lo fácil que resulta esta receta, hay un plus que no se puede ignorar. Cocinar pescado a la sal es una de las formas más saludables de prepararlo porque no necesita ni una gota de aceite. Al sellarlo con la sal y las hierbas, se cocina en su propio jugo, manteniendo todo su sabor sin sumar grasas extra. Pescados como la dorada, la lubina o la corvina funcionan igual de bien que el besugo si se eligen del tamaño adecuado, y todos comparten una carne firme, jugosa y con pocas espinas.
En cuanto a valor nutricional, este tipo de pescados son una fuente excelente de proteínas de alta calidad, con todos los aminoácidos que el cuerpo necesita. Además, su contenido en grasa es muy bajo, lo que convierte esta receta en una opción perfecta si estás cuidando tu dieta sin renunciar a comer rico.