Ni hot‑dog ni tortilla: la receta de picoteo que José Andrés considera "absolutamente adictiva"
José Andrés reinterpreta los clásicos con una tapa española crujiente que arrasa justo a tiempo para la Super Bowl

José Andrés presenta su versión española de los "pigs in a blanket": chistorra jugosa envuelta en láminas de patata crujiente, perfecta para compartir en fiestas
No son alitas, ni nachos, ni tortilla de patatas. Tampoco es el típico pigs in a blanket que reina en las mesas americanas cuando toca partido. Es mucho mejor. Para el chef José Andrés, esta receta que él mismo describe como "absolutamente adictiva" y promete convertirse en el nuevo clásico de picoteo para celebraciones como el Super Bowl.
Desde su blog oficial, el chef asturiano más internacional ha compartido una elaboración que une lo castizo con lo festivo. Se trata de envolver chistorra fresca con láminas finas de patata, para luego freírlas y obtener un bocado jugoso por dentro, dorado y explosivo por fuera.
Es una receta que ha formado parte del menú de su restaurante Jaleo en Estados Unidos, y que ahora adapta para que cualquiera pueda replicarla en casa, con espíritu de fiesta y sin complicaciones. ¿La inspiración? La tapa vasco-riojana que enamoró a Paul Bocuse y que José Andrés transforma con técnica y alma popular.
Chistorra con patata: de las sidrerías al sofá de la Super Bowl
La combinación chistorra y patata tiene raíces profundas en la cocina del norte de España. En sidrerías, en mesas de cuadrilla, en bares de pinchos. Pero lo que hace José Andrés es reinterpretar ese sabor de taberna para convertirlo en una tapa urbana, pensada para comer con las manos, charlando y bebiendo algo frío mientras el partido avanza o suena la sobremesa.

Bocados crujientes de chistorra con patata: la receta de José Andrés que triunfa como aperitivo en cualquier celebración
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La clave, dice el chef, está en la textura: patatas cortadas tan finas que casi se transparentan, enrolladas con gracia sobre porciones de chistorra (txistorra en euskera) y fritas a temperatura justa. El resultado: un cilindro dorado, tierno, picante y con ese crujido que se convierte en vicio.
No es de extrañar que José Andrés lo califique como plato "absolutamente adictivo". Es uno de esos bocados que exigen ser repetidos. Uno no basta. Siempre hay alguien preguntando "¿quedan más?"
El chef recomienda preparar esta tapa para 4 personas, aunque advierte que si la ocasión lo requiere (léase, fiesta grande, reunión familiar, final deportiva o simplemente viernes por la noche) conviene duplicar o triplicar las cantidades.
Importante, la patata debe ser harinosa y firme, tipo Monalisa o Kennebec, para que frían bien sin romperse. Te recomendamos usar una mandolina o pelador ancho para lograr el grosor ideal.