ESdiario

Ventilador vs. aire acondicionado: cuánto sube la factura en un mes de ola de calor en España

La diferencia de consumo eléctrico entre un ventilador y un aire acondicionado puede multiplicar el gasto mensual, pero depende de otros factores más allá de la potencia

Una mujer disfruta del frescor del ventilador en verano

Una mujer disfruta del frescor del ventilador en veranoGetty Images

Antonio Bret
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Cuando llega una ola de calor en España, el uso de sistemas de refrigeración se dispara. Aquí la diferencia clave está en el consumo eléctrico. Un ventilador suele tener una potencia media de entre 30 y 75 vatios, mientras que un aire acondicionado puede oscilar fácilmente entre 800 y 2.500 vatios, dependiendo del modelo, la eficiencia y la temperatura exterior.

En términos prácticos, un ventilador encendido 8 horas al día durante 30 días puede consumir entre 7 y 18 kWh en total. En cambio, un aire acondicionado en condiciones similares puede situarse entre 180 y 600 kWh mensuales. Esta diferencia es la base de la enorme brecha en la factura eléctrica.

Si traducimos esto a dinero, tomando como referencia aproximada la tarifa media de la luz en España bajo el sistema regulado PVPC, el coste del kWh puede variar con frecuencia, pero suele moverse en rangos que hacen que el ventilador suponga entre 1 y 4 euros al mes, mientras que el aire acondicionado puede ir de 30 a más de 120 euros mensuales si el uso es intensivo.

En este punto entran también factores como la compañía eléctrica. Empresas como Iberdrola o Endesa ofrecen tarifas con precios fijos o variables que pueden cambiar notablemente el resultado final de la factura, especialmente en meses de alta demanda energética.

Una mujer enciende el aire acondicionado

Una mujer enciende el aire acondicionadoGetty Images

Por qué la diferencia de coste es tan grande

La clave no está solo en la potencia, sino en cómo enfrían ambos sistemas. El ventilador no baja la temperatura del aire, solo mueve el aire para generar sensación térmica más baja. Esto hace que su consumo sea mínimo, pero su efecto limitado en olas de calor intensas.

El aire acondicionado, en cambio, sí extrae calor del ambiente mediante un ciclo de refrigeración. Ese proceso requiere compresión, intercambio térmico y energía constante, lo que dispara el consumo.

Otro factor importante es la eficiencia energética. Un equipo antiguo puede consumir hasta un 40% más que uno con clasificación A++ o superior. Además, el uso de temperaturas extremas (por ejemplo, fijar el aire a 20 ºC cuando fuera hay 40 ºC) aumenta de forma notable el gasto.

En la práctica, muchos hogares combinan ambos sistemas: ventilador para apoyo y aire acondicionado solo en las horas más críticas del día o de la noche.

Qué conviene más según el tipo de uso

Si el objetivo es mantener un gasto bajo, el ventilador es claramente la opción más económica, aunque no siempre suficiente en episodios de calor extremo. El aire acondicionado es más efectivo para el confort térmico real, pero implica un coste mensual que puede multiplicarse por más de 20 o 30 veces.

La decisión final suele depender de tres factores: presupuesto, tolerancia al calor y horas de uso. En viviendas mal aisladas o con exposición directa al sol, el aire acondicionado puede ser casi imprescindible. En cambio, en noches templadas o viviendas frescas, el ventilador puede ser suficiente durante gran parte del verano.

tracking