Baeza exige al "resto de poderes" proteger la independencia judicial y advierte de las consecuencias de los ataques “desmedidos"
El presidente del TSJCV cree que las críticasa las resoluciones y al funcionamiento de los tribunales sin contexto hacen peligrar el Estado de Derecho.

Pie de Foto: El presidente del TSJCV, Manuel Baeza (c), el Fiscal Superior de la Comunitat Valenciana, José Ortiz (i),durante el acto de apertura del Año Judicial 2026/2027 en la Comunitat Valenciana
El presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), Manuel Baeza, ha situado la independencia judicial en el centro de su discurso durante el solemne acto de apertura del Año Judicial 2026-2027 en la Comunitat Valenciana. Baeza ha reivindicado la necesidad de preservar la confianza ciudadana en la Justicia y ha reclamado que las críticas a las resoluciones y al funcionamiento de los tribunales no sean “desmedidas o descontextualizadas”. “No hay Estado de Derecho sin una justicia independiente”, ha afirmado Baeza, que ha defendido que esa independencia “no es un privilegio corporativo”, sino la garantía de que cualquier ciudadano pueda ser juzgado “con imparcialidad, sin presiones y sin interferencias”.
El presidente del TSJCV ha señalado además que los distintos poderes del Estado tienen también la responsabilidad de preservar esa independencia. En este sentido, ha diferenciado entre la crítica constructiva, que ha considerado “siempre bienvenida”, y lo que ha definido como una “deslegitimación injusta de la función jurisdiccional”.
“Defender un Poder Judicial independiente es defender el equilibrio entre los poderes”, ha remarcado durante un acto al que han asistido, entre otros, el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca; el secretario de Estado de Justicia, Manuel Olmedo; la consellera de Justicia, Nuria Martínez; y los vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) Ricardo Bodas y Esther Rojo.
Baeza también ha puesto el foco en la situación de los órganos judiciales de la Comunitat Valenciana, que continúan soportando una “importante” pendencia acumulada durante años, especialmente en las jurisdicciones civil y social. En este contexto, ha valorado la creación durante este año de 58 nuevas plazas judiciales en la Comunitat, aunque ha advertido de que ampliar la planta judicial no es suficiente si no existen jueces y magistrados para ocupar esos puestos. “En los próximos años se producirán numerosas jubilaciones”, ha señalado, por lo que ha reclamado que el incremento de la planta judicial vaya acompañado de una política sostenida de convocatoria de plazas de acceso a la carrera judicial.
Grandes retos
Otro de los aspectos que ha querido reseñar el presidente del TSJCV ha sido la implantación de los tribunales de instancia, una transformación que Baeza ha definido como uno de los “grandes retos” actuales de la Administración de Justicia. El presidente del TSJCV ha reconocido que su puesta en funcionamiento está resultando compleja y que está generando “problemas y disfunciones” que afectan tanto a los profesionales de la Administración de Justicia como a abogados, graduados sociales y procuradores.
Asimismo, la modernización tecnológica también ha ocupado un espacio destacado en el discurso. Baeza se ha referido al sistema de gestión procesal Just@, que ha definido como una herramienta “necesaria y con gran potencial”, aunque ha reconocido que todavía persisten dificultades. El siguiente objetivo, ha señalado, debe ser avanzar hacia un verdadero Expediente Judicial Electrónico, que permita, entre otras posibilidades, que abogados, procuradores y ciudadanos puedan acceder directamente a los principales hitos procesales de los procedimientos.
Dana
Sobre la dana y su causa judicial, Baeza ha defendido que aquella tragedia debe obtener una respuesta del conjunto de la sociedad y de las instituciones. El presidente del TSJCV ha vinculado además aquella experiencia con la creación del protocolo de gestión de situaciones de crisis, que ha definido como un instrumento “vivo y sujeto a mejora continua”. El objetivo, ha explicado, es que incluso ante las situaciones más adversas la Justicia valenciana pueda continuar funcionando como “un servicio esencial y fiable”.
"Una Justicia más ágil y cercana"
Durante el acto también ha intervenido el fiscal superior de la Comunitat Valenciana, José Ortiz, quien ha situado el inicio del nuevo año judicial en un contexto de “complejidad creciente”, transformaciones aceleradas y mayores exigencias para la Administración de Justicia. Ortiz ha señalado que la ciudadanía demanda respuestas “ágiles, comprensibles, cercanas y eficaces”, además de una Justicia capaz no solo de resolver conflictos, sino también de transmitir seguridad, equidad y respeto a la dignidad de las personas.
El fiscal superior ha defendido la actuación de la Fiscalía “con imparcialidad y con respeto escrupuloso a los principios que informan el ordenamiento jurídico” y ha reivindicado el trabajo diario de sus profesionales ante fenómenos delictivos cada vez más complejos. Entre los retos del nuevo año judicial ha situado también la digitalización, la interoperabilidad de los sistemas y la mejora de los medios materiales y personales, aunque ha advertido de que la modernización de la Justicia no puede limitarse a la tecnología.
El compromiso de la Fiscalía para este nuevo curso judicial, ha concluido, pasa por defender la legalidad con independencia, proteger a las víctimas, salvaguardar el interés público y actuar con sensibilidad ante los problemas jurídicos de la sociedad valenciana.