Entrevista Gema Alemán, portavoz de Vox en el ayuntamiento de Sant Joan
"No queremos que por la mezquita, Sant Joan se transforme en lo que hoy es Crevillent"
Atiende a Esdiario Alicante tras la polémica de la mezquita en el municipio alicantino

Gema Alemán
La comunidad islámica de San Juan de Alicante va a trasladar su mezquita del pequeño local actual a un espacio de 600 metros cuadrados. Eso ha encendido las alarmas en algunas formaciones locales, como el grupo municipal de Vox, liderado por su portavoz, Gema Alemán, que atiende a Esdiario con una mezcla de indignación y resignación ante un hecho que según ella, está pasando desapercibido en la actualidad local.
¿En qué punto se encuentra exactamente el proyecto de la nueva mezquita de Sant Joan d’Alacant?
El proyecto se lleva gestando desde antes del verano. La comunidad islámica ha comprado un local de seiscientos metros cuadrados con la intención clarísima de dar cobertura no solo al municipio, sino a poblaciones aledañas como El Campello, que carecen de lugar de culto. Actualmente tienen un enclave muy pequeño, pero esto cambia por completo la escala del proyecto. Solo hay que mirar lo que ha ocurrido en ciertos barrios de Alicante ciudad, convertidos en guetos donde se han generado dinámicas que preocupan, y mucho, a los ciudadanos.
¿Cómo se está encajando esta noticia a nivel de calle entre los vecinos del barrio?
Con un sentimiento extendido de miedo y profunda preocupación. Hay vecinos que incluso temen dar su opinión públicamente por miedo a represalias o al señalamiento. Todo este asunto se ha llevado con un secretismo opaco por puros intereses electorales, y los medios de comunicación no han dado la cobertura que merece un tema de este calado. El alcalde intenta quitarle hierro al asunto vendiéndolo como un simple «traslado», pero la realidad es otra. Yo mismo, y hablo por muchos, no me voy a sentir cómoda ni seguro caminando por las calles aledañas. No queremos que por la mezquita, Sant Joan se transforme en lo que hoy es Crevillent.
¿El malestar vecinal responde a la apertura de un lugar de culto en sí o al sobredimensionamiento del templo?
El problema es la dimensión y el impacto social. En el pueblo ya existe una pequeña mezquita que daba servicio a unas doce familias y con la que nunca ha habido conflictos. Lo que se pretende ahora con este nuevo espacio es crear un foco de expansión para toda la comarca.
¿Considera entonces que el objetivo final trasciende la mera práctica religiosa local?
Sin ninguna duda. Esto va a convertirse en un centro neurálgico para la población de origen musulmán a nivel comarcal, lo que va a alterar irreversiblemente el estilo de vida y la convivencia de nuestro municipio. Ya hemos visto lo que ha ocurrido en barrios alicantinos como Requena, Carolinas o Virgen del Remedio: su tejido social se ha transformado por completo.
Resulta paradójico: si la medida genera tanto rechazo, ¿qué rédito político o beneficio busca sacar el PP con esta operación? Parecería un tiro en el pie para la alcaldía...
De ahí deriva precisamente tanto secretismo. El equipo de gobierno está en una verdadera encrucijada y sabe perfectamente que esto les perjudica electoralmente. Actualmente el expediente administrativo figura como archivado, pero la comunidad islámica ya ha anunciado que aportará toda la documentación requerida para reabrirlo. No me extrañaría en absoluto que el alcalde, Santiago Román, haya pactado en la sombra con los promotores no reactivar la licencia ni mover el expediente hasta que pasen las elecciones municipales de 2027.
¿Qué motivación estratégica o interés puede tener Santiago Román en facilitar la llegada de una gran mezquita al municipio?
Eso es algo a lo que solo él puede responder. Lo que le puedo asegurar es que la inmensa mayoría de los vecinos y votantes que le conocen no están, en absoluto, satisfechos con la gestión que está haciendo de este asunto.