investigación dana
La CHJ admite en un informe remitido a Les Corts que no vigiló el letal barranco del Poyo el 29 de octubre
El informe añade que no fue hasta las 19.30 horas cuando Miguel Polo, pese a estar conectado al Cecopi desde las 17.00h, informó al secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, sobre la situación en Forata, pero no de la rambla que ya había anegado pueblos a esas horas.

El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán (I), y el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), Miguel Polo
Tras conocerse, a través de un informe de Emergencias, que la Aemet aseguró que el temporal del día de la dana se desplazaría hacia la Serranía de Cuenca ―contradiciendo lo que ellos mismos habían defendido―, ahora, también diez meses después, se ha sabido, gracias a un informe remitido por la Confederación Hidrográfica del Júcar a Les Corts Valencianes en el marco de la comisión de investigación que lleva a cabo el parlamento autonómico sobre la riada, que la CHJ no vigiló la mortal rambla del Poyo el pasado 29 de octubre, el barranco que más víctimas causó aquella tarde. El documento detalla que ese día la atención de la CHJ estuvo centrada principalmente en el riesgo de rotura de la presa de Forata.
Comunidad Valenciana
La CHJ no solo no avisó de la riada sino que tampoco cogía las llamadas
Sonia García
En este mismo informe, el organismo gubernamental insiste en que no es su función vigilar directamente ramblas y barrancos, sino contrastar, a petición del Centro de Coordinación de Emergencias, la información que este recibe de sus propios sistemas de control. Sobre aquella jornada, según el registro de comunicaciones, solo hubo una llamada relativa al Turia y al barranco del Poyo, realizada a las 13.42 horas al agente medioambiental de la zona, quien aseguró que “no había nada significativo en esos momentos”.
La cronología recogida en el informe muestra que, a las 12.07, el organismo alertó a Emergencias de un incremento inusual del caudal del barranco hasta los 264 m³/s. Sin embargo, entre las 13.20 y las 16.13 remitió cuatro correos en los que informaba de un descenso progresivo de los niveles por debajo de 50. Conviene recordar que hace unos meses, el exinspector jefe del Consorcio Provincial de Bomberos, José Miguel Basset, en el marco de otra comisión de investigación —en este caso en la Diputación de Valencia—, afirmó que los efectivos desplazados para controlar la rambla aquel mediodía constataron, in situ, una disminución del caudal.
No fue hasta las 18.43 cuando la CHJ notificó que el caudal se había disparado hasta 1.686 m³/s y que la crecida avanzaba con gran rapidez. El documento de la Confederación subraya además que el episodio fue de una magnitud extraordinaria. En el embalse de Forata ―que concentraba todas las miradas en el Cecopi aquella tarde―, el caudal de entrada alcanzó los 2.017 m³/s y, gracias a la laminación, se redujo a 1.092 m³/s en el vertido, cuando el escenario extremo con un periodo de retorno de 10.000 años se estima en 2.084 m³/s.
El informe añade que no fue hasta las 19.30 horas cuando Miguel Polo, pese a estar conectado al Cecopi desde las 17.00, informó al secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, sobre la situación en Forata ―y no sobre el barranco del Poyo, pese a que a esa hora numerosas localidades de l’Horta Sud ya estaban completamente anegadas―, y sobre lo que calificó como indecisión de la consellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, y descoordinación en el Cecopi. Esa advertencia, según la CHJ, llevó a la ministra de Transición Ecológica a intentar, sin éxito, contactar con el president de la Generalitat, Carlos Mazón.