Catalá carga contra Óscar Puente por su ninguneo hacía los valencianos con las Cercanías: "todo para Madrid y Barcelona"
La alcaldesa de Valencia exige un plan de choque urgente al Gobierno de Sánchez tras una nueva jornada de caos en Cercanías, con cortes y retrasos masivos en la línea C2 que han colapsado los accesos a la ciudad.
Estación del Norte (Valencia)
El Ayuntamiento de Valencia ha puesto el grito en el cielo este miércoles ante el enésimo colapso del servicio de Cercanías de Renfe en la Comunitat que ha afectado, de nuevo, a miles de usuarios y trabajadores que día tras día utilizan este medio de transporte para ir al 'cap i casal'. La alcaldesa María José Catalá ha cargado con dureza contra el Ministerio de Transportes de Óscar Puente después de conocer que ninguno de los nuevos trenes que la operadora ferroviaria está incorporando a su flota tendrá como destino Valencia e una jornada marcada, de nuevo, por el caos de este servicio, en especial en su línea C2, con trenes cancelados y retrasos encadenados. La ciudad, en cambio, recibirá los convoyes que Madrid vaya descartando: trenes de segunda mano para una red que ya acumula averías, retrasos y cancelaciones de forma casi diaria.
"Absolutamente lamentable", ha sido la expresión que ha elegido Catalá para describir un reparto que considera profundamente injusto. Mientras Madrid y Barcelona renuevan su flota, Valencia sigue operando con una infraestructura envejecida que, según la propia alcaldesa, cuenta con informes que certifican que varios trenes no se encuentran en condiciones adecuadas.
La jornada de este miércoles ha sido especialmente caótica en la línea C2, con trenes cancelados y retrasos encadenados que se han extendido sin que Renfe ofreciera alternativas suficientes para los miles de viajeros afectados. El colapso ferroviario ha tenido un efecto dominó inmediato: los accesos y salidas de la ciudad se han atascado por el aluvión de conductores que han optado por el coche ante la falta de transporte público fiable. "Muchos ciudadanos que vienen desde el área metropolitana o del resto de la provincia se ven obligados a coger sus vehículos privados", ha advertido la alcaldesa, que ha reclamado también que, si se reduce el servicio de tren, haya autobuses de sustitución suficientes para quienes llegan desde municipios como Xàtiva, Moixent o Alzira.
El nuevo 'ninguneo' del Gobierno a los valencianos con el reparto de trenes ha sido la gota que ha colmado el vaso ya que, las Cercanías de la Comunitat dejan mucho que desear y una muestra de ello es que cualquier usuario que utilice este servicio en su día a día puede dar fe de que no hay un solo día en el que no se produzca ni una sola incidencias, retraso o cancelación por motivos de distinta índole. A todo ello se le suma pocas frecuencias en las horas puntas en algunas líneas o trayectos que hace que algunos trenes lleguen a la ciudad con los viajeros completamente hacinados.
Además, a partir de septiembre, podría agravarse, todavía más si cabe, la situación de caos y colapso en su servicio fundamental para la provincia ya que, Adif contempla una reducción de la capacidad de la estación del Norte por las obras en el canal de acceso a la ciudad.
Desde el Ayuntamiento se exige ahora al Ejecutivo central la puesta en marcha inmediata de un plan de choque con inversiones reales: más frecuencias, mejoras en seguridad y, sobre todo, trenes nuevos para una red que no aguanta más remiendos. Catalá ha señalado además que estos son asuntos de los que debería dar explicaciones la delegada del Gobierno, y ha apuntado que ni el ministro Óscar Puente ni los socialistas valencianos están exigiendo para Valencia un trato equivalente al de otras comunidades. "Valencia y la Comunitat Valenciana merecen algo mejor", ha concluido.