Da auténtico miedo: el vídeo de la batalla campal entre ultras del Betis y de la Fiorentina
Los incidentes se saldaron, sorprendentemente, sin lamentar heridos en la Alameda de Hércules

Lugar donde se produjo la batalla campal entre ultras del Betis y Fiorentina.
La lacra de la violencia y del racismo en el fútbol parecen estar muy lejos de ser erradicadas. Es cierto que no hay que meter a todos los amantes del deporte rey en el mismo saco, pero esos ultras o radicales siguen atemorizando a la gente que simplemente quiere divertirse con un deporte y en la noche del viernes fueron protagonistas en Sevilla los ultras del Real Betis y de la Fiorentina.
Parecía algo lejano la violencia que se vivía en los campos de diferentes país sudamericanos o la de radicales rusos quedando en bosques para pelearse. Esta temporada, en la Europa y Conference League, la UEFA se ha tenido que enfrentar a varios incidentes de las aficiones de los equipos que participan en estas dos competiciones, ya que se han producido bastantes altercados en las previas de los encuentros.
Este jueves el Real Betis recibe a la Fiorentina en el Benito Villamarín para disputar el partido de la ida de las semifinales de la Conference League. Los de Manuel Pellegrini sueñan con alcanzar la final y buscarán un resultado positivo de cara a la vuelta del próximo jueves, que se jugará en Italia, pero el choque ya ha quedado empañado por lo que ocurrió en Sevilla la noche del miércoles.
Todo ocurría sobre las 23:00 horas de la noche cuando unos 150 aficionados de la Fiorentina, controlados por la Policía Nacional, se encontraron en la Alameda de Hércules con otros hinchas del Real Betis. Allí comenzó una batalla campal que sorprendió a la gente que estaba tomándose algo por la noche en la zona y tuvieron que salir corriendo. Por fortuna no se contabilizaron heridos.
Bengalas como proyectiles
El altercado duró alrededor de un minuto, ya que la Policía Nacional intervino y eso provocó que los ultras del Real Betis se fueran de la zona. En el vídeo se puede ver como los radicales de ambos conjuntos tiraron bengalas como proyectiles, además de lanzamientos de sillas y otro tipo de objetos.
La Policía Nacional confiscó tubos de plástico y pasamontañas a los aficionados italianos una vez acabó dicha batalla campal. Posteriormente se les alejó de la zona y fueron escoltando a todo el grupo a sus respectivos hoteles para evitar que se produjeran más incidentes en la ciudad.