FÚTBOL
Pánico en Sevilla: los aficionados sevillistas toman a la fuerza la ciudad deportiva de su equipo
La directiva del club hispalense ha publicado un comunicado oficial explicando la situación y pidiendo perdón por el rendimiento del equipo.

Aficionados del Sevilla a las afueras de la ciudad deportiva del equipo
Este viernes arrancó la jornada número 35 de La Liga con muchos equipos intentando conseguir los objetivos de la temporada a falta de cuatro partidos para que termine la competición. Uno de esos equipos es el Sevilla Club de Fútbol, que se encuentra muy lejos de las posiciones en las que acostumbrara a moverse en años recientes. El club hispalense está cerca de los puestos de descenso y todavía no ha certificado la permanencia matemáticamente, aumentando así la tensión entre la afición sevillista.
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El Sevilla se enfrentó este sábado al Real Club Celta de Vigo en el Estadio Municipal de Balaídos y el partido no fue como el sevillismo esperaba. El Celta, que se encuentra en la batalla por puestos europeos, se llevó el partido por tres goles a dos pese a jugar con un jugador menos durante más de la mitad del encuentro. El club hispalense en ningún momento se vio superior a su rival y metió el miedo en el cuerpo al sevillismo al no conseguir alejarse de los puestos de descenso.
Los aficionados sevillistas explotaron después del partido. Fueron muchos los que se trasladaron hasta la ciudad deportiva del club hispalense para protestar y mostrar su enfado con el rendimiento y la actitud de su equipo. El equipo llegó a Sevilla cerca de las 21:30 y fueron recibidos por aficionados muy molestos con la imagen que estaban dando los jugadores. Ante esto, el equipo se refugió en el interior de las instalaciones en las que acabaron entrando los aficionados tras tirar una valla y vandalizar las instalaciones. El miedo se apoderó de los jugadores y del cuerpo técnico, que decidieron pasar la noche en el lugar, protegidos por la policía, para evitar males mayores.
El día siguiente por la mañana, después de haber pasado la noche en las habitaciones de la ciudad deportiva, los jugadores y los miembros del cuerpo técnico se trasladaron a sus residencias y el Sevilla publicó un comunicado denunciando los hechos y lanzando un mensaje a la afición: "El Sevilla FC entiende que la situación deportiva del equipo, que no es la deseada por ningún sevillista, acarree protestas, pero en ningún caso serán admitidas si van acompañadas por agresiones, amenazas o acciones vandálicas".