Madrid ya tiene trofeo para su Fórmula 1: arte, velocidad y un guiño a la “Monumental” de MADRING
El Ayuntamiento acoge la gala que corona a “Monumental” como símbolo del regreso de la F1 a la capital, a 199 días del GP del 13 de septiembre.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, posan junto al trofeo del 'Madring'.
Madrid se mira hoy al espejo y se gusta. En el Ayuntamiento, con la solemnidad propia de las grandes citas y el brillo inevitable de la Fórmula 1, la capital ha vivido la gala de elección del trofeo del GP de Madrid. Un acto que, más que un trámite de diseño, se ha presentado como una declaración de intenciones: aquí se viene a correr, sí, pero también a contar una historia.
Porque esta tarde se ha mezclado lo que Madrid sabe mezclar como pocas ciudades: F1 y arte. Tradición y vanguardia. En definitiva, pasión. Y no es un matiz menor: la F1 vuelve a Madrid por primera vez desde 1981, cuando el Jarama aún era el escenario y el calendario tenía otro pulso.
Lobato abre la ceremonia: épica, memoria y campeones
El encargado de abrir el acto ha sido Antonio Lobato, poniendo la banda sonora emocional a una gala que necesitaba un hilo conductor. Y Lobato, cuando toca recordar, sabe hacerlo con ese punto de épica que convierte el automovilismo en relato.
Ha repasado grandes victorias y nombres que son religión para cualquier aficionado: Senna (sí, Senna más de una vez, como debe ser), Fangio, Prost, Verstappen… y, por supuesto, el orgullo patrio: Fernando Alonso y España 2006. También ha colado una referencia reciente, celebrada por el auditorio: Carlos Sainz y su triunfo en Australia 2024, como recordatorio de que la historia sigue escribiéndose en presente.
Y con esa energía ha llegado la idea central: cada trofeo cuenta una historia. Y este —se ha repetido— debía contar la historia de Madrid.
Del Jarama a MADRING: el peso del trofeo más antiguo
En el tramo de presentación, el recuerdo de 1981 no ha sido solo nostalgia. Se ha citado expresamente la victoria de Villeneuve en el Jarama, vinculándola al “trofeo más antiguo” y al simbolismo del retorno. La idea era clara: Madrid no empieza de cero, retoma un hilo que quedó suspendido hace décadas.
Pero elegir un trofeo no es elegir un jarrón bonito para una vitrina. Es escoger el objeto que saldrá en todas las fotos, el que levantará el ganador, el que quedará asociado al GP y a la ciudad. Y ahí está el problema: difícil elegir al ganador cuando cada finalista venía con un discurso completo detrás.
Un jurado con Thyssen, diseño, cultura, F1 y sangre de rally
Lobato ha anunciado el jurado que ha elegido la pieza vencedora, una mezcla muy pensada entre arte, arquitectura, cultura, industria del evento y ADN del motor:
- Guillermo Solana, director artístico del Museo Thyssen
- Teresa Sapey, arquitecta y diseñadora
- Gonzalo Cabrera, director de cultura de IFEMA Madrid
- Louise Yong, Race Promotor Director de F1
- Carlos Sainz, leyenda del Automovilismo

Carlos Sainz en la elección de trofeo del GP de Madrid
Almeida: cuenta atrás, orgullo de capital y fe en los españoles
Después ha tomado la palabra José Luis Martínez-Almeida, con un mensaje diseñado para titulares y calendario: quedan 199 días para el 13 de septiembre, fecha señalada para el GP de Madrid.
El alcalde ha remarcado la idea política y de marca: no es Madrid quien llama a la F1; es que “la F1 ha elegido Madrid”. Y ha subrayado el dato diferencial que se ha repetido como medalla: Madrid será la única capital europea con Gran Premio. Una de esas “ciudades afortunadas” —25 carreras, 25 plazas— que entran en el mapa mundial del deporte y la televisión.
Y, como toque final, el guiño que en Madrid siempre funciona: confianza en Alonso y en Sainz para que el día grande haya alegría española.
Ayuso: Madrid como grandeza, vitrina y ambición
A continuación, Isabel Díaz Ayuso ha reforzado el relato de ciudad: elogio a Madrid, a su proyección y a esa idea de grandeza que el Gobierno regional explota como marca propia. El GP, en ese esquema, no es solo deporte: es escaparate global.
Los finalistas: tres relatos para un solo podio
En la final convivían tres propuestas muy distintas, cada una con su simbolismo:

Finalistas a trofeo del GP de Madrid
1) “REGNATRIX AUREA”, de Sandra Val
Una figura de poder y estrategia inspirada en la reina del ajedrez: la pieza que decide la partida. El diseño mezclaba esa idea de inteligencia y anticipación con referencias de identidad madrileña (grifo, corona) y un aire de ritual clásico reimaginado como ceremonia moderna de podio.
2) “MONUMENTAL”, de Pinni Farina Product Design
La propuesta que convertía en escultura la curva Monumental del circuito MADRING, una peraltada de alta velocidad llamada a ser el icono del trazado. Líneas limpias, tensión y fluidez de pilotaje, y un detalle rojo carmesí como guiño a la identidad visual de la ciudad. Menos símbolo literal, más “objeto de ingeniería emocional”.
3) “TROFEO GP MADRID”, de Laura Atalaya
Una pieza monolítica y sobria, centrada en la idea de centralidad: Madrid como eje simbólico del campeonato. Desde una base circular que asciende hacia la geometría del circuito y culmina con una inclinación que remite a la Monumental. Con un enfoque claro: sostenibilidad real y honestidad material.
Y el ganador es…

Trofeo del GP de Madrid de F1
El acto ha culminado con el anuncio que ya deja imagen oficial: el trofeo del GP de Madrid será “MONUMENTAL”, de Pinni Farina Product Design.
La elección no es casual: Madrid quiere que su Gran Premio tenga un rasgo reconocible, algo que se identifique al primer golpe de vista, y la “Monumental” apunta precisamente a eso: a convertirse en el sello del circuito y, por extensión, del evento.
Ahora ya solo queda lo de siempre: que la pieza llegue al podio… y que, cuando alguien la levante el 13 de septiembre, el trofeo no sea solo bonito, sino el símbolo de una ciudad que vuelve a la Fórmula 1 con la ambición de no pasar de puntillas.