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MUNDIAL 2030

Terremoto en la FIFA: UEFA admite que pagó a una supuesta amante de Infantino

La investigación de The Telegraph estalla cuando el presidente del máximo organismo futbolístico mundial libra el pulso por la final del Mundial 2030, con España intentando evitar que el partido acabe en Casablanca

Gianni Infantino, presidente de la FIFA

Gianni Infantino, presidente de la FIFAAndrew Harnik

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Sandra Sánchez

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Gianni Infantino acumula problemas a una velocidad difícil de seguir. En plena rebelión contra su gestión de la FIFA, con la UEFA enfrentada abiertamente a él y la batalla por la final del Mundial de 2030 convertida en otro foco de tensión, The Telegraph ha publicado una investigación sobre su etapa como secretario general del fútbol europeo que añade un episodio especialmente delicado a su currículum.

El periódico británico sostiene que Infantino mantuvo una relación sentimental con una trabajadora de menor rango de la UEFA, a la que habría favorecido profesionalmente mientras ambos permanecían en el organismo. La mujer terminó abandonando la institución con un pago de al menos seis cifras y con los gastos de un MBA sufragados por la propia UEFA. Infantino niega de forma categórica tanto la relación como cualquier conducta impropia.

La exclusiva tiene, sin embargo, una parte que ya no depende de fuentes anónimas. La propia UEFA reconoce que existieron tanto el pago como la financiación de los estudios. El organismo admite que la exempleada recibió una cantidad económica al abandonar su puesto y que se abonaron las tasas de un MBA en una escuela de negocios. UEFA asegura que ambas decisiones encajaban en las normas laborales vigentes entonces y añade que esa regulación fue endurecida después de 2016.

Un ascenso, un 30% más y un pago millonario

The Telegraph ha hablado con antiguos trabajadores y altos cargos de UEFA que sitúan el origen del caso durante los años en los que Infantino ocupaba la secretaría general. La mujer trabajaba inicialmente en labores administrativas y habría sido promocionada después a un puesto directivo mejor remunerado.

Las fuentes consultadas por el periódico cifran aquella mejora salarial en alrededor del 30%, hasta alcanzar unos 160.000 francos suizos anuales, aproximadamente 172.000 euros al cambio actual. Su rápida progresión profesional habría despertado preguntas entre algunos empleados, preocupados por la posibilidad de que Infantino estuviera utilizando su posición para favorecerla.

La situación habría terminado llegando hasta Michel Platini, entonces presidente de la UEFA y superior directo del actual máximo responsable de la FIFA. Varias fuentes aseguran que Platini se reunió personalmente a Infantino y le planteó que uno de los dos debía marcharse. "Ella o tú", resumen algunos de los testimonios recabados por el diario. Platini ha rechazado hacer comentarios sobre esa versión.

La trabajadora terminó abandonando la UEFA. El organismo le pagó una cantidad de seis cifras y asumió también el coste de un MBA cuyas tasas rondaban las 45.000 libras anuales, cerca de 52.000 euros. The Telegraph sostiene además que Infantino utilizó posteriormente sus contactos para ayudarla a conseguir otro puesto bien remunerado en un sector relacionado.

Salvando las enormes distancias entre ambos casos, la secuencia resulta familiar para el lector español: una presunta relación sentimental, una mejora profesional y ventajas económicas pagadas desde una institución. El caso Ábalos-Jésica ha situado durante meses un debate parecido en el centro de la política española, aunque las circunstancias, la documentación disponible y las responsabilidades investigadas son distintas.

Infantino niega todo: "Es categóricamente falso"

La FIFA ha respondido con contundencia. Su portavoz asegura que Infantino "niega firmemente" las acusaciones y que son "categóricamente falsas". La organización añade que ningún empleado de FIFA o UEFA ha presentado jamás una denuncia por el comportamiento del dirigente y considera difamatoria cualquier insinuación de conducta inapropiada o vulneración de las normas.

FIFA también sostiene que todas las decisiones relacionadas con trabajadores, incluidos acuerdos de salida e indemnizaciones, fueron aprobadas por los responsables correspondientes y respetaron la normativa aplicable. La respuesta deja así dos planos perfectamente diferenciados: Infantino rechaza la supuesta relación y cualquier favoritismo; UEFA confirma el dinero y el MBA, aunque defiende su legalidad.

El peor momento para otra bomba

La exclusiva aparece cuando el presidente de la FIFA atraviesa probablemente su crisis política más grave desde que alcanzó el cargo en 2016. Su proyecto para abrir a inversores privados parte del negocio de las principales competiciones internacionales provocó una rebelión frontal de UEFA y Concacaf y acabó siendo retirado. La federación noruega ha ido incluso más lejos y ha pedido públicamente su dimisión, alegando que ya no existe confianza en su liderazgo.

La pelea tiene además una derivada especialmente sensible para España. Infantino mantiene desde hace años una estrecha relación con Marruecos y conserva un importante respaldo entre las federaciones africanas. Ese equilibrio de poder ha cobrado todavía más importancia después de que The Times publicara que el dirigente habría planteado conceder a Casablanca la final del Mundial de 2030 para asegurarse apoyos políticos. FIFA también lo ha negado.

La elección enfrenta al futuro estadio Hassan II de Casablanca con el Santiago Bernabéu y ya ha entrado de lleno en la política española. El PP ha reclamado al Gobierno que defienda activamente que el partido decisivo se dispute en España después de las informaciones que apuntan a las maniobras de Infantino alrededor de Marruecos.

Este nuevo caso añade otro capítulo a las dudas sobre la forma de ejercer el poder del presidente de la FIFA. Esta vez, además, con un ingrediente particularmente incómodo: una parte sustancial de los hechos económicos denunciados por The Telegraph ha sido confirmada por la propia institución que efectuó los pagos.

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