ESdiario

MOTOR | INDYCAR

Álex Palou sobrevive al caos, acaricia su quinto título y deja sin excusas a la Fórmula 1

El español remontó desde la undécima posición hasta terminar cuarto en Markham, amplió a 133 puntos su ventaja y volvió a demostrar que América se le queda pequeña mientras él descarta cruzar el Atlántico para recalar en la Fórmula 1

Alex Palou, sobre su Chip Ganassi Racing: EEUU se le queda pequeño

Alex Palou, sobre su Chip Ganassi Racing: EEUU se le queda pequeñoDavid Jensen / ESPN Images

Miguel Queipo
Publicado por
Miguel Queipo de Llano

Creado:

Actualizado:

Álex Palou terminó cuarto en Markham y volvió a ganar sin ganar. Porque no subió al podio, pero elevó hasta 133 puntos su ventaja sobre Kyle Kirkwood y dejó un poco más encarrilado su quinto título de la IndyCar, el cuarto consecutivo. Las matemáticas todavía conceden alguna esperanza a sus perseguidores. Las extraordinarias manos y la capacidad estratégica del español llevan tiempo dedicándose a quitársela.

El fin de semana se había torcido en la clasificación. Palou perdió el control del monoplaza, golpeó el muro y tuvo que comenzar undécimo, su peor posición de salida en casi dos años. El nuevo circuito urbano canadiense tampoco era precisamente un lugar para hacer amigos: seis banderas amarillas, 25 de las 90 vueltas detrás del coche de seguridad y ocho abandonos. Una carrera de coches convertida por momentos en una carísima chatarrería.

El catalán evitó los accidentes, sobrevivió a un contacto y llegó a colocarse segundo después de adelantar a Scott McLaughlin. En las últimas vueltas tuvo que ahorrar combustible y renunció a entrar en una pelea absurda con Marcus Ericsson y Will Power. Terminó cuarto, a menos de dos décimas del podio, mientras Kirkwood no acababa tras accidentarse y David Malukas acababa decimoséptimo. Cuando entendió que no podía ganar la carrera, se dedicó a ganar el campeonato. Detalles que hablan de la extraordinaria inteligencia de Palou.

A sus 29 años, Palou ha conquistado la IndyCar en 2021, 2023, 2024 y 2025 y ganó las 500 Millas de Indianápolis de 2025, algo que ningún español había conseguido. Esta temporada acumula seis victorias, seis poles y once llegadas entre los cinco primeros en catorce pruebas. Si completa el trabajo, su quinto campeonato le colocará únicamente por detrás de A. J. Foyt, ganador de siete, y Scott Dixon, que suma seis. Además, igualará los cuatro títulos consecutivos de Sébastien Bourdais.

Al mejor piloto de América se le queda pequeña América

Los números explican mucho, pero no todo. Palou es probablemente el mejor piloto que compite actualmente en América porque vence en circuitos permanentes, urbanos y óvalos; cuida los neumáticos, calcula el combustible y comprende las carreras antes que los demás. No necesita lanzarse contra un muro para parecer valiente ni convertir cada adelantamiento en una película. Corre con la cabeza mientras otros todavía están rebuscando qué página del guión es la que toca.

Y después aparece la inevitable Fórmula 1. Palou probó un McLaren en 2022, fue piloto reserva en 2023 y llegó a admitir que lo intentó con todo. La oportunidad real nunca llegó y aquella aventura terminó en una agria disputa contractual. Ahora asegura que no volverá a llamar a ninguna puerta y que solamente abandonaría Estados Unidos por un coche capaz de pelear por el Mundial.

Tiene sentido. Cambiar victorias, estabilidad y un lugar en la historia por arrastrarse en mitad de la parrilla sería confundir el escaparate con la grandeza. La Fórmula 1 presume de reunir a los mejores pilotos del mundo, pero sigue sin encontrar sitio para quien lleva años triturando al resto al otro lado del Atlántico. Palou ya no necesita derribar su puerta. Quizá sea la Fórmula 1 la que tenga que explicar por qué no se la termina de abrir.

tracking