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Cuando la F1 rugía en Madrid: del viejo Jarama a la última hazaña de Gilles Villeneuve
El Jarama acogió nueve Grandes Premios de España puntuables entre 1968 y 1981 y vio ganar a Hill, Lauda, Hunt o Andretti. El canadiense escribió allí su última hazaña antes de que Madrid desapareciera del calendario hasta el regreso con Madring

Gilles Villeneuve, con su Ferrari, en el Jarama en 1979
Antes de Madring, de los simuladores, las fan zones y las entradas en el móvil, Madrid ya olía a gasolina de Fórmula 1. Había guardarraíles, coches que parecían construidos alrededor del piloto, la rampa de Pegaso y un circuito estrecho en San Sebastián de los Reyes donde adelantar requería bastante más valor que pulsar el push to pass.
Era el Jarama. Inaugurado en 1967 y diseñado por John Hugenholtz, recibió su primer Gran Premio de España puntuable en 1968. Ganó Graham Hill con Lotus. Después llegarían Jackie Stewart, James Hunt, Emerson Fittipaldi, Niki Lauda, James Hunt, Mario Andretti o Patrick Depailler. Una alineación que provoca que dos lagrimones caigan por las mejillas.
Durante unos años Madrid se alternó con Montjuic. Tras la tragedia del circuito barcelonés en 1975, con cinco fallecidos, el Jarama quedó como casa española de la Fórmula 1. Por allí pasaron los Ferrari de Lauda y Villeneuve, el Lotus negro y dorado de Andretti y aquel McLaren rojo y blanco de Hunt que ahora parecen postales de otro deporte.
El Gran Premio que desapareció del Mundial
Hasta hubo una carrera fantasma. En 1980, la guerra entre la FISA de Jean-Marie Balestre y la FOCA de Bernie Ecclestone convirtió el GP de España en un sainete. Ferrari, Renault y Alfa Romeo no participaron, Alan Jones ganó con Williams y sólo seis coches terminaron. La carrera se celebró, pero al día siguiente dejó oficialmente de existir para el campeonato.
Quedaba un último domingo. El 21 de junio de 1981, Gilles Villeneuve convirtió el Jarama en leyenda. Su Ferrari turbo era rapidísimo en recta pero endemoniadamente difícil de rotar en aquel trazado. Durante las últimas vueltas contuvo a Laffite, Watson, Reutemann y De Angelis con un monoplaza muy inferior. Los cinco cruzaron la meta separados por apenas 1,24 segundos. Fue la sexta y última victoria de Villeneuve, piloto de culto absoluto, en Fórmula 1. Moriría menos de un año después en Zolder.
Y aquella también fue la última tarde de Fórmula 1 en Madrid. El Gran Premio resultaba deficitario, las entradas eran caras y el Jarama comenzaba a quedarse pequeño para una competición que crecía deprisa. El RACE no pudo seguir sosteniéndolo económicamente y España desapareció del calendario hasta que Jerez recuperó el GP en sueño español en 1986.
Este fin de semana los Fórmula 1 volverán a correr en Madrid 45 años después. Será otro circuito, otros coches y otra época. Pero para quienes todavía recuerdan aquellos Ferrari, Lotus y McLaren enfilando las eses de Bugatti, Madrid no estrena este domingo la Fórmula 1. Solo la devuelve al lugar donde no debió salir jamás.