FÚTBOL | FC BARCELONA 1 - 2 REAL MADRID
Mbappé liquida al Barcelona y mete de nuevo al Real Madrid en la pelea por LaLiga
Dos goles del francés, en un partido discreto suyo pero magnífico del equipo de Mourinho, sirven para tumbar al líder liguero, que acumula su segunda derrota de la semana y deja al proyecto de Flick sumido en un mar de dudas

Mbappé celebra por todo lo alto el 1-2 del Real Madrid ante el Barça
Decían que iban a salir goleados del Camp Nou, pero subestimar al Real Madrid tiene estas cosas. El equipo de Mourinho cuajó su mejor partido del curso, sin un Vinicius al que nadie echó de menos para, con dos goles de Mbappé, vacunar al hasta hace una semana todopoderoso Barcelona de Flick (1-2), que acumula su segundo revolcón de la semana dejando al equipo algo más que magullado: quizás no son tan buenos. Lo que está claro es que hay Liga, y hay tres equipos peleando por ella: Barcelona, Atlético y Real Madrid. Esto va a ser divertido.
Mourinho será muchas cosas, pero desde luego ni es un técnico inexperto ni tampoco es un entrenador al que no le guste rebuscar en los problemas del rival para tratar de desactivarlo. En el Camp Nou lo hizo. Alineó juntos a Bernardo y Guler, con el portugués en la base y mandando a Tchouameni más arriba para que el francés fuera la punta de lanza de la presión blanca, y la puesta en escena de los blancos durante el primer acto fue extraordinaria.
Cuando todos pensaban en una goleada del Barça, nada de nada. Los de Flick apenas eran capaces de organizar un ataque efectivo, mientras que el Madrid, con un Yan Diomandé muy incisivo, era un dolor de muelas para los azulgrana. Con Lamine perfectamente controlado por Cucurella y Raphinha atascado entre Konaté y Huijsen, el chorreo culé quedaba muy lejos. Sólo Gordon inquietaba.
Y entonces llegó el gol del Madrid, a cuatro minutos del silbatazo. De un Mbappé errático durante todo el partido, en una jugada en la que tocaron el balón los once jugadores blancos... y también Gerard Martín, que despejó mal, el balón rebotó en Kylian y fue el 0-1. El partido ahí se desmelenó, Lamine tuvo dos ocasiones que no fallaría ni Sorloth (perdón, atléticos) y también Diomandé pudo sentenciar antes del descanso.
Era obvio que el Barcelona iba a cambiar, y cambió. También el Madrid, instalado en un bloque más bajo. El balón comenzó a ser azulgrana y los blancos, aunque salían con claridad a la contra pese a que Mbappé no tenía su día en sus arrancadas, desmarques y conducciones, resistían como gato panza arriba.
Empató Raphinha, con un buen disparo cruzadoque pasó entre las piernas de Jude en una jugada con falta de tensión madridista, y mientras Rodri sacaba su lado más macarra para pelearse con todo el centro del campo del Madrid y Lunin le realizaba un paradón a Gerard Martín, el juego estaba monopolizado por los locales.
Pero el Madrid resistía. Y a dos minutos del final, en un arranque de jugada con ruleta de Bellingham, un maravilloso pase de Guler, una explosiva aparición de Camavinga y un remate a placer de Mbappé, el Madrid decidió que esta Liga está todavía muy viva. El Madrid asaltó el Camp Nou y deja al proyecto de Flick, con dos sonoras derrotas en seis días en sus dos primeros partidos serios de la temporada, tiritando. Sí, esto está más divertido de lo que parecía.