Carlos Cuerpo promete a Bildu estudiar ayudas a la industria electrointensiva por el apagón
El ministro de Economía responde a EH Bildu en el Congreso, comprometiéndose a analizar el impacto del apagón del 28 de abril en el sector electrointensivo, clave en el País Vasco, aunque asegura que los daños han sido "poco significativos".

El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, interviene durante una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados, a 9 de abril de 2025, en Madrid (España).
El apagón que dejó a oscuras a gran parte de la península ibérica el pasado 28 de abril sigue generando debate. En la sesión de control al Gobierno en el Congreso, el ministro de Economía, Comercio y Empresas, Carlos Cuerpo, ha respondido a las demandas de EH Bildu, prometiendo un análisis detallado sobre el impacto de este incidente en la industria electrointensiva, un sector estratégico para regiones como el País Vasco, donde consume el 53% de la energía, según ha destacado el diputado Oskar Matute.
Matute, portavoz adjunto de EH Bildu, ha exigido al Ejecutivo explicaciones y medidas concretas, recordando que el sector electrointensivo es "capital" para la economía vasca. Además, ha reprochado al Gobierno la falta de agilidad en la evaluación de los daños y ha señalado que las ayudas contempladas en el decreto ómnibus, que fue rechazado por PP, Vox y Junts, habrían sido "de gran utilidad" para mitigar los efectos del apagón.
En su intervención, Cuerpo ha explicado que el Gobierno ya ha recuperado el 75% del coste inicial del apagón, según datos de Redsis, y ha calificado el impacto general como "muy poco significativo". Sin embargo, ha matizado que se llevará a cabo un seguimiento "específico e individualizado" para evaluar posibles daños en empresas concretas. En este sentido, ha abierto la puerta a estudiar indemnizaciones a través de los contratos de seguro de las compañías afectadas, un compromiso que ha reiterado para zanjar el debate.
La promesa del ministro, aunque cautelosa, responde a la presión de EH Bildu, que insiste en la necesidad de actuar con "celeridad" para evitar que el sector electrointensivo, pilar de la industria vasca, sufra pérdidas significativas. Este intercambio pone de manifiesto las tensiones entre la necesidad de respuestas rápidas y la prudencia del Gobierno a la hora de comprometer ayudas sin un análisis exhaustivo.
El apagón del 28 de abril, aunque controlado en gran medida, sigue siendo un recordatorio de la vulnerabilidad de sectores clave ante imprevistos. La industria electrointensiva, que depende de un suministro eléctrico constante, espera ahora que las palabras de Cuerpo se traduzcan en medidas concretas que garanticen su estabilidad.