"El sistema de pensiones será sostenible dependiendo de lo que hagamos": Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social
Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social desde 1991, asegura que el sistema de pensiones no está al borde del colapso sino que será sostenible si se adoptan las medidas correctas, y destaca instrumentos como el Mecanismo de Equidad Intergeneracional o la recuperación del Fondo de Reserva

El mensaje de Alfonso Muñoz busca calmar el alarmismo: el sistema de pensiones será sostenible si se adoptan las medidas adecuadas.
En su larga trayectoria —ingresó en la Tesorería General de la Seguridad Social en 1991—, Alfonso Muñoz no se limita a alertar sobre los retos del sistema de pensiones: lanza una hoja de ruta clara para afrontarlos. Según aseguró en una entrevista en 'La Buchaca' (Radio Canaria), para él, el sistema será sostenible dependiendo de lo que hagamos. Y con esas palabras elimina buena parte del discurso alarmista.
El reto no es inevitable: es una cuestión de acción
Muñoz explica que la percepción de que el sistema está al borde del colapso responde más al miedo que a los hechos. Señala que, si bien la generación del baby‑boom que se jubilará entre 2030 y 2050 supone una tensión, esto está identificado desde hace años. Y lo que importa ahora es actuar: ajustar ingresos, controlar gastos y reforzar los instrumentos disponibles. En sus propias palabras: "Hasta el momento no ha habido motivos para dudar de su sostenibilidad porque … me preguntaban… ¿Tendremos pensiones cuando nos jubilemos? Pues bien, 34 años más tarde el sistema no solo ha aguantado sino que ha ampliado su acción protectora."
Más allá de la revalorización: refuerzo de instrumentos
Muñoz recuerda que el sistema ya ha adoptado medidas auténticas que legitiman su continuidad. Menciona el establecimiento del Mecanismo de Equidad Intergeneracional y la reapertura gradual del Fondo de Reserva de las Pensiones como ejemplos de que no hablamos solo de cambio, sino de acción concreta. Según él, "cuando desaparezca la generación del baby boom el sistema volverá a sus niveles normales", lo que demuestra que el horizonte de dificultad tiene fecha y no es eterno.
Para Muñoz, el problema no es únicamente presupuestario o demográfico: también es administrativo. Considera que si el sistema gestiona mejor, informa mejor y facilita el acceso a derechos, la propia eficiencia es una garantía de sostenibilidad. Esta visión operacional le lleva a afirmar que "el sistema será sostenible dependiendo de lo que hagamos": es decir, no basta con esperar que el problema se resuelva solo, es necesaria una estrategia colectiva y un funcionamiento eficaz.
En un contexto en que millones de trabajadores dicen "¿habrá pensión para mí?", Muñoz propone tranquilidad con información. Recuerda que a día de hoy muchas prestaciones se han extendido (la paternidad, el ingreso mínimo) y que el sistema ha respondido. Su diagnóstico es claro: la precariedad no es inminente, pero la inacción sí puede convertirse en un riesgo.