Yolanda Díaz bendice al Papa por el “trabajo decente” pero le enmienda la plana por el aborto y la eutanasia
La vicepresidenta elogia a León XIV como “el mejor embajador” laboral del mundo, aunque marca distancias con la doctrina de la Iglesia en plena cumbre de la OIT en Ginebra.

Yolanda Díaz, en el Congreso Confederal de Unión Sindical Obrera (USO).
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha calificado este martes al papa León XIV como "el mejor embajador del trabajo decente en el mundo", reiterando así la valoración que ya realizó en su momento sobre su antecesor Francisco. No obstante, la dirigente política dejó constancia de sus discrepancias con los postulados del pontífice en materia de derechos individuales, especialmente en lo concerniente al aborto y la eutanasia.
Las declaraciones de la ministra se produjeron en el marco de la sesión plenaria de la 114ª Conferencia Internacional del Trabajo, celebrada en el Palacio de las Naciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Ginebra, Suiza. Díaz aprovechó su intervención ante los medios para abordar tanto la próxima visita papal a España como los debates que se están desarrollando en el seno de la organización internacional sobre regulación de plataformas digitales.
En relación con la figura del pontífice, la vicepresidenta destacó que su contribución en materias como el trabajo decente, la inteligencia artificial, los derechos humanos y las migraciones "da esperanza a nuestro país y al mundo". Sin embargo, matizó que mantiene "absoluto respeto" pero discrepa en la "defensa de la vida", en referencia a las posturas contrarias de la Iglesia católica respecto al derecho al aborto y a la eutanasia. "Queda mucho camino por recorrer en ese sentido", añadió la ministra.
Regulación de las plataformas digitales en la OIT
Durante su comparecencia en Ginebra, Yolanda Díaz reconoció que el debate sobre el desarrollo de una normativa internacional que regule las plataformas digitales está siendo "muy delicado" y "difícil". La ministra puso como ejemplo la experiencia española, destacando que nuestro país fue pionero con la denominada 'ley rider', aprobada en 2021 tras alcanzar un acuerdo entre los sindicatos CCOO y UGT, y las patronales CEOE y Cepyme.
La vicepresidenta subrayó que la OIT debe ser "útil" en estos tiempos, colocando al "ser humano en el centro" de las políticas laborales y abordando retos fundamentales como la inteligencia artificial. Díaz aclaró que el objetivo de la organización no es "limitar" sino "regular" las plataformas digitales para garantizar que se respeten los derechos laborales también en el ámbito digital.
"No podemos trabajar en el siglo XXI con condiciones del XIX", advirtió la ministra, quien aseveró que "da igual que el jefe sea físico o digital". Díaz reconoció que existe una "lógica adversa" entre trabajadores y empresarios, así como entre diferentes países e intereses, pero insistió en la necesidad de avanzar en la regulación internacional.
Competencia desleal y dominio empresarial
La responsable de Trabajo alertó sobre los riesgos que supone la posición dominante de algunas grandes empresas tecnológicas en el mercado mundial. Según Díaz, esta situación genera competencia desleal que excluye a otras muchas compañías del sector. "Si no avanzamos en esta materia, el mundo será muchísimo peor", previno la vicepresidenta segunda.
La ministra puso en valor la participación de los agentes sociales españoles en este encuentro de la OIT, destacando su contribución para "establecer reglas de mínimos para que vivamos en una sociedad digitalizada al servicio" de la ciudadanía y con un tejido productivo de mayor calidad. En este sentido, denunció a quienes pretenden desregular el mercado laboral digital, lo que considera una apuesta por la "barbarie" y la "ley de la selva".
El papel de la OIT en el siglo XXI
Díaz defendió la necesidad de que la Organización Internacional del Trabajo se adapte a los nuevos desafíos que plantea la economía digital. La ministra insistió en que el organismo debe garantizar que los derechos laborales conquistados durante décadas no se diluyan en el entorno digital. Para ello, consideró imprescindible el establecimiento de un marco regulatorio internacional que impida el dumping social y la precarización del empleo en las plataformas.
La vicepresidenta destacó que España está desempeñando un papel activo en estas negociaciones, aportando su experiencia con la regulación de los repartidores de plataformas digitales. Este modelo, que reconoce la relación laboral entre las empresas y los trabajadores, ha sido considerado como referente en el debate internacional, aunque su implementación ha generado controversia tanto a nivel nacional como europeo.
¿Qué es el trabajo decente según la OIT?
El concepto de "trabajo decente" fue introducido por la Organización Internacional del Trabajo en 1999 y se ha convertido en el objetivo estratégico principal de la organización. Este concepto engloba oportunidades de empleo productivo con una remuneración justa, seguridad en el lugar de trabajo, protección social para las familias, mejores perspectivas de desarrollo personal e integración social, libertad para que las personas expresen sus opiniones y se organicen, así como la participación en las decisiones que afectan a sus vidas.
El trabajo decente también implica la igualdad de oportunidades y de trato para todas las mujeres y hombres. La OIT ha establecido cuatro pilares fundamentales para alcanzar este objetivo: la creación de empleo, los derechos en el trabajo, la protección social y el diálogo social. Estos principios buscan garantizar condiciones laborales dignas en un contexto de globalización económica y transformación digital acelerada.
¿Cuál es la posición de la Iglesia católica sobre el aborto y la eutanasia?
La Iglesia católica mantiene una postura contraria tanto al aborto como a la eutanasia, considerando que ambas prácticas atentan contra el derecho fundamental a la vida desde la concepción hasta la muerte natural. Esta doctrina se fundamenta en la consideración de que la vida humana es sagrada e inviolable en todas sus etapas, y que tanto el nasciturus como las personas en situación terminal tienen una dignidad que debe ser protegida.
En el caso del aborto, el Magisterio de la Iglesia lo considera un "crimen abominable" y defiende el derecho a la vida del no nacido desde el momento de la concepción. Respecto a la eutanasia, la doctrina católica la califica como moralmente inaceptable, aunque distingue entre eutanasia activa y el rechazo del "encarnizamiento terapéutico", admitiendo la renuncia a tratamientos desproporcionados cuando la muerte es inminente.
Esta posición ha generado frecuentes debates con gobiernos y sectores progresistas que defienden el derecho de las mujeres a decidir sobre su maternidad y el derecho a una muerte digna en casos de enfermedades terminales. El papa León XIV ha mantenido la línea tradicional de la Iglesia en estas materias, aunque, como señaló Díaz, su magisterio social en cuestiones laborales y de justicia económica es ampliamente valorado incluso por sectores laicos.
La 114ª Conferencia Internacional del Trabajo
La Conferencia Internacional del Trabajo es el órgano supremo de la OIT y se reúne anualmente en Ginebra. Esta 114ª edición está centrada en los desafíos que plantea la transformación digital del mundo laboral y en cómo garantizar que la revolución tecnológica no deteriore los derechos conquistados por los trabajadores durante más de un siglo de luchas sociales.
En esta conferencia participan representantes de gobiernos, organizaciones empresariales y sindicatos de los 187 Estados miembros de la OIT. El formato tripartito es una de las características distintivas de la organización, que busca el consenso entre los tres actores fundamentales de las relaciones laborales. Los debates de esta edición se centran especialmente en la economía de plataformas, la inteligencia artificial y sus implicaciones para el empleo, así como en las migraciones laborales en un contexto de crisis climática.