21 de Junio de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Pedro Sánchez en Argentina
Pedro Sánchez en Argentina

Sánchez ya no engaña a nadie: los indultos no acaban con el procés, lo refuerzan

La concesión de medidas de gracia no apuntala la "reconciliación", sino que consolida, blanquea y potencia el desafío constitucional de unos desalmados.

| ESdiario Editorial

 

El presidente se ha ido a Argentina, coincidiendo con la sesión de control al Gobierno a la que no acudió, para dar por aprobados definitivamente los indultos, pedir “magnanimidad” a los españoles y reconocer la convocatoria de una “Mesa del Diálogo” en la que no se vetará la presencia de Oriol Junqueras, pendiente de confirmación.

Sánchez consideró además un “gran avance” la carta de Junqueras en la que parece posponer la “vía unilateral”, aunque no renuncia a ella: solo congela esa estrategia para explorar un acuerdo que permita un referéndum de independencia. Mientras, denigra la Constitución refiriéndose a la “Generatitat republicana” y calificando a España de estado represor: no renuncia a nada  pues; anuncia una tregua condicionada al cumplimiento de sus exigencias.

A la vez, el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, desveló en el Congreso el argumento jurídico que esgrimirá el Gobierno para explicar ante el Tribunal Supremo la medida de gracia para presos que no la han pedido personalmente y no se arrepienten de los delitos: la “conveniencia pública”.

Sánchez va a indultar al separatismo para que, lejos de renunciar a su delirio, lo refuerce y quede legitimado

Los indultos se van a conceder en un contexto de confusión: el Gobierno no ha aclarado sobre qué va a “dialogar” ni cuáles son sus líneas rojas. Y el independentismo, lejos de mostrar una actitud de arrepentimiento, ha redoblado sus mensajes y gestiones internacionales.

Desde recursos en el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo hasta un lamentable debate en el Parlamento Europeo, el día 21, para que España cese en la “represión” y deje sin consecuencias legales el comportamiento de todo político o ciudadano denunciado en el “procés”.

 

Además, los dos principales promotores de la independencia, la Asamblea Nacional Catalana y Omnium Cultural, no han variado ni un ápice su discurso: la primera es partidaria de la “vía unilateral” inmediata. La segunda también, salvo que se conceda referéndum y amnistía.

No hay ninguna razón, pues, para pensar que el mensaje de “concordia” de Sánchez sea compartido por el separatismo. Al contrario, parece haber descubierto una sorprendente nueva vía consistente en obtener la legitimidad de quien más debiera oponerse a su hoja de ruta, obteniendo del Gobierno un plácet explícito que, de no concretarse en avances insoportables para España, le permitirá volver a las andadas más reforzados que nunca.