| 14 de Noviembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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García Egea revela el plan B del PP tras el fracaso de España Suma con Cs y Vox

Ni en el Senado, ni en el País Vasco, ni en Cataluña. Casado lo ha intentado pero Rivera y Abascal no han querido oír hablar de coaliciones electorales. El lunes acaba el plazo. ¿Ahora qué?

| A.I.M. España

El tiempo se agota. El lunes concluye el plazo para registrar coaliciones electorales y España Suma va camino de morir antes de nacer. Ni siquiera como País Vasco Suma. Ni tampoco como Cataluña Suma.

En realidad, Pablo Casado sabía cómo iba a acabar esta historia desde el lunes de la semana pasada, cuando se reunió a solas con Albert Rivera en el Congreso durante dos horas y le intentó hacer ver lo mucho que les rentaría a ambos unir fuerzas en algunos sitios. 

Pero el líder de Ciudadanos se negó a cualquier alianza preelectoral con el PP. Ni siquiera en el Senado. Y respondió que todo acuerdo habría de venir después del 10 de noviembre, una vez abiertas las urnas. 

Después de eso Cayetana Álvarez de Toledo se ofreció a renunciar a ir de número uno por Barcelona en favor de Inés Arrimadas con tal de sumar fuerzas. Tampoco coló. Y la constatación de que no había nada que hacer llegó el jueves desde el País Vasco, cuando Albert Rivera decidió destituir de forma fulminante al secretario de Organización de Cs allí por negociar con el PP. 

Y después de este sueño de una noche de verano, ¿qué? La dirección del PP lo tiene muy claro. Lo tenía muy claro desde hacía tiempo. Ahora toca poner en marcha la segunda parte del plan: toda vez que Rivera no ha querido formar una coalición, y Santiago Abascal aún menos, Casado pedirá el voto para el PP porque es el único partido que ha intentado unir al centro derecha. Aunque se haya dado contra dos paredes.

Así lo ha dejado caer este viernes Teodoro García Egea en TVE: "Si España Suma no se materializa, el 10 de noviembre tendremos que hacer un llamamiento para que los electores unan en las urnas lo que algunos políticos no han querido unir en una plataforma", ha afirmado el secretario general de la formación.

Los populares están convencidos de que, de cara al electorado, les va a beneficiar el cierre en banda de Rivera a explorar cualquier posibilidad de sumar antes de las elecciones. Ni siquiera en el País Vasco, donde en abril el centro derecha español se quedó por primera vez sin representación dada la fragmentación del voto entre el PP y Cs.

Y hay un sondeo de este mismo viernes que, al menos en lo que respecta al País Vasco, viene a avalar esa teoría de los populares. Es uno de la ETB que vaticina que el PP podría recuperar el escaño que perdió en Álava por estrecho margen y estaría en disposición de disputarle uno al PNV en Vizcaya. 

Se calcula que hay en torno a un millón de votantes que pendula entre el PP y Cs, el partido con la más baja fidelidad de voto y a priori el más perjudicado por el previsible aumento de la abstención. Como ya ha contado ESdiario, los de Albert Rivera temen perder una veintena de escaños, la mayoría de ellos en circunscripciones pequeñas. 

El PP, por su parte, se ha fijado un suelo muy conservador de 85 escaños, pero de puertas adentro muchos confían en superar ampliamente los 90 frente a los 66 que obtuvieron el 28-A, cuando tocaron fondo.