| 25 de Octubre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Sánchez y Ortuzar suscribiendo el pacto de investidura del líder del PSOE.
Sánchez y Ortuzar suscribiendo el pacto de investidura del líder del PSOE.

El PNV ultima su "Plan Ibarretxe II" para otoño siguiendo la estela catalana

La formación que lidera Andoni Ortuzar pretende reactivar después del verano la ponencia de autogobierno para exigir a Moncloa el "derecho a decidir". Coincidiendo con la agenda catalana.

| Javier Ruiz de Vergara España

"Se ha abierto el melón del debate territorial y el PNV va a estar ahí". El nacionalismo vasco ha decidido empujar de nuevo el péndulo y no quiere desaprovechar la oportunidad que les va a brindar Pedro Sánchez en la segunda mitad de la legislatura.

Un presidente del Gobierno en apuros y más débil que nunca -y por lo tanto más necesitado que nunca de los diputados que lidera en el Congreso Aitor Esteban-, y una Moncloa que va a abrir de nuevo la negociación con el independentismo catalán en busca de un nuevo  "encaje" de Cataluña en España.

En este escenario, según explican fuentes del PNV a ESdiario, la cúpula del partido ha decidido mover ficha y sacar del cajón la ponencia de autogobierno que la pandemia obligó hace un año a meter en el congelador.

El presidente del EBB, Andoni Ortuzar, planea reactivar el espinoso debate sobre la reforma del Estatuto de Guernica este mismo otoño, aprovechando el arranque de la mesa bilateral Moncloa-Generalitat.

Hasta ahora, Ortuzar tenía otra prioridad. Sabedores en Sabin Etxea del cambio de ciclo nacional alumbrado por la victoria arrolladora de Isabel Díaz Ayuso el 4-M, el PNV ha priorizado en primer lugar completar las transferencias pendientes que un hipotético gobierno del PP jamás cedería: las prisiones -en manos de Urkullu el 1 de octubre-, la gestión del Ingreso Mínimo Vital y la caja de la Seguridad Social.

 

Sánchez y Urkullu, a la derecha de la imagen, durante el acto de inauguración del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo.

 

Pero una vez desatascada la culminación del Estatuto vigente, el PNV ultima su ofensiva final con la patata caliente del derecho a decidir. La cúpula peneuvista ha trasladado en los últimos días a su socio del PSE de su compromiso de consultarles después del verano cada paso que den. Pero cuenta de entrada con la mayoría alternativa que le dan los votos de Bildu y Podemos.

Los morados han aclarado en estas últimas horas su disposición a sumarse al debate y "abrir el melón de la plurinacionalidad". Arnaldo Otegi ya adelantó hace semanas que ése es su nuevo cheque a cobrarse por garantizar a Sánchez un final de legislatura sin sobresaltos junto a su socio estratégico de Esquerra, con el que tiene firmado un acuerdo de unidad de acción en el Congreso.

El PNV, socio preferente desde sus cinco votos claves en la moción de censura contra Mariano Rajoy no quiere ser arrollado ahora por la agenda de "reencuentro" con Cataluña.

"Hay una oportunidad sobre el debate territorial y tenemos que aprovecharla", reconocen a este diario fuentes peneuvistas. Y su sector guipuzcoano, el más radical aunque ahora relegado, sueña con su Plan Ibarretxe II ante un Sánchez dispuesto a cruzar una línea roja tras otra.