| 07 de Agosto de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo, en su última reunión en La Moncloa.
Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo, en su última reunión en La Moncloa.

Sánchez pretende cinco "cheques en blanco" de Feijóo para salir del atolladero

El presidente recibe al nuevo líder del PP tras su última cita con Casado en septiembre de 2020. Con sus "rotos" sobre Ucrania, el Sáhara, la crisis, la inflación y el bloqueo del CGPJ.

| Javier Ruiz de Vergara España

El líder del PP regresa este jueves al Palacio de La Moncloa. Allí le espera Pedro Sánchez para tratar de articular una especie de Pacto de Estado que amortigüe una situación crítica, con escasos precedentes en los últimos años. Tal vez comparable a la de cuando España en 2011, con José Luis Rodríguez Zapatero al frente del Gobierno, estuvo a punto de ser rescatada.

Vuelve el líder del PP al complejo presidencial como el 2 de septiembre del año pasado. Con una salvedad, en aquella ocasión Sánchez recibió a las puertas a Pablo Casado. Este jueves lo hará por primera vez en estas lides con Alberto Núñez Feijóo.

Feijóo se estrena de facto como jefe de la oposición acudiendo a Moncloa para escuchar la lista de peticiones de Sánchez, en realidad una llamada a que le socorra para salir del atolladero en al menos cinco frentes que el propio presidente ha abierto en los últimos meses.

Unos por su temeridad, otros por el abandono al que le han sometido sus propios aliados -con Podemos a la cabeza-, y otros por esa práctica tan común en Sánchez de legislar a golpe de reales decretos como si tuviera luego mayoría absoluta para despacharlos sin mayores contratiempos.

El trágala del Sáhara

El primero de los frentes abiertos por el líder del PSOE que reclama el apoyo de Feijóo es el dossier del Sáhara. En sus primeras 48 horas como líder popular ya ha podido comprobar el presidente gallego como las gasta su interlocutor.

Sánchez solamente recibió dos veces a Casado, la última el 2 de septiembre de 2020. En ambas ocasiones fue un monólogo del presidente.

Porque Sánchez va a recibir a Feijóo con un nuevo trágala. Unas pocas horas después de que le reciba en La Moncloa viajará a Marruecos para sellar en una cena con Mohamed VI el vuelco a la postura histórica de España. Sin consultar con el Parlamento y menos aún con el PP, el partido que tomará el relevo en La Moncloa y deberá gestionar este giro diplomático tan estratégico para los intereses de España.

Así que el presidente va a exigir a Feijóo que valide su política de hechos consumados sin margen de acción ya para la negociación política en el Parlamento.

 

Sánchez y Casado, en su última reunión en La Moncloa, en septiembre de 2020.

 

El segundo frente en el que Feijóo oirá una petición de cierre de filas es Ucrania y la OTAN. Este mismo martes, Sánchez se comprometió ante Zelenski a enviar más armamento a Kiev. Una decisión para la que no cuenta con el apoyo de sus socios de Frankenstein. Así que Sánchez buscará aquí también un compromiso del PP para que al PSOE no se le vean las vergüenzas en Europa.

"Cuando se está haciendo una masacre a pocos kilómetros de Europa, es decir, de la UE, estamos siempre con el Gobierno de España, con independencia de que el Gobierno de España tenga fisuras y tenga distintas sensibilidades", ha adelantado Feijóo este miércoles, para añadir que esa división en el seno del Ejecutivo "tampoco fortalece la posición internacional de España en este conflicto".

¿Plan de choque?: bajada general de impuestos

El tercer roto provocado por Sánchez se llama Plan de Choque frente a la crisis. Otro “lo tomas o lo dejas” en formato de real decreto cerrado y unilateral. El presidente exigirá al nuevo dirigente popular su apoyo incondicional bajo el trampantojo de la necesaria “unidad” ante la guerra rusa.

Pero el nuevo líder del PP lleva su propia receta: una bajada global de impuestos a los españoles empezando por el IRPF, y que el texto sea un proyecto de ley para poder enmendarlo y que se puedan aplicar las políticas económicas de éxito impulsadas por las comunidades autónomas gobernadas por el PP.

Los dos últimos frentes abiertos por los vaivenes y la estrategia polarizadora puesta en marcha por Moncloa desde las últimas elecciones -el legado de Iván Redondo- tiene que ver con el escenario político e institucional, además en año preelectoral. Sanchez va con la intención de afear a Feijóo su pacto con Vox en Castilla y León apelando al supuesto cordón sanitario europeo a la “extrema derecha”.

El "trampantojo" del CGPJ

El institucional, la imperiosa renovación del Poder Judicial. El nuevo líder del PP no tiene obstáculos a un acuerdo para el CGPJ si Sánchez renuncia al asalto partidista a la Justicia que abanderan sus socios de Podemos.

 

El Rey, este miércoles, en su primera audiencia a Feijóo como presidente del PP.

 

Con este escenario llega Feijóo a su primera cumbre con el presidente. Previamente, este miércoles, ha hecho lo propio con el Rey Felipe VI. Fuentes de Zarzuela reconocen a ESdiario que la llegada del presidente gallego a la política nacional es muy valorada por el Jefe del Estado.

No solo por la sintonía personal e institucional que ambos se profesan fruto de la profunda relación entre la Corona y Galicia. También porque en la Jefatura del Estado se valoran la “moderación, el espíritu de consenso y la capacidad para llegar a acuerdos” del nuevo líder del PP.