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el cuerpo de pío XII llegó a estallar

Los entierros papales: de los huesos inexistentes de San Pedro a los miedos de Juan Pablo II

El Papa Francisco será inhumado en Santa María la Mayor siguiendo los pasos de siete pontífices anteriores. Es el primero en ser enterrado fuera de la grutas vaticanas desde León XIII en 1909. Hay enterrados en esta iglesia otros siete Papas. 

Capilla ardiente del Papa Francisco.

Capilla ardiente del Papa Francisco.Europa Press

David González
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El mundo entero está pendiente del entierro del Papa Francisco. Las exequias fúnebres del Pontífice serán más discretas que en sus predecesores. Claro que todo lo posible dentro de lo que es el entierro de un Papa y lo que supone. En esta ocasión despiden a Francisco hasta 50 jefes de Estado y entre ellos estarán representadas diez monarquías.

Los entierros de los Papas dan para mucho. Han dado pie a anécdotas curiosas y siempre han estado rodeados de un importante ritual. Tanto que hay cosas que hace años que no se usan. Se ha repetido estos días hasta la saciedad que el Camarlengo ha de golpear tres veces la cabeza con un martillo de plata para comprobar que sigue muerto. Sin embargo, este ritual dejó de hacerse en 1878 con la muerte de Pío IX. Ya en ese momento el Camarlengo lo consideró una antigualla impropia del momento y con la muerte del siguiente Pontífice, León XIII, ya no se realizó, digan lo que digan algunos medios de comunicación.

Capilla ardiente de Juan Pablo II.

Capilla ardiente de Juan Pablo II.archivo

El primer gran entierro mediático de un Papa, con los mass media plenamente desarrollados, fue la de Pío XII. La muerte de este Pontífice fue muy polémica. Murió de un infarto, pero lo complicado llegó después cuando para embalsamarle el médico Ricardo Galocho Lisi se puso creativo. Decidió no sacar los fluidos del cuerpo ni conservarlo en frío sino con una especie de plasta de hierbas. Evidentemente, fue un fracaso. El cuerpo comenzó a abotagarse y el pechó acabó estallando por la acumulación de fluidos. Empezó a ponerse de color verde y durante los días de la capilla ardiente hubo que relegar a varios miembros de la Guardia Suiza porque se mareaban por los olores.

Juan Pablo II tomó nota de lo que había ocurrido y en 1996 dictó cómo quería se precediera tras su muerte que tuvo lugar en abril de 2005. Pidió ser enterrado en tierra como su admirado Juan XXIII y que la inhumación tuviera lugar entre cuatro y seis días después de su óbito. También dio instrucciones de cómo había que proceder con su cuerpo. Lo tenía claro: no quería acabar como Pío XII.

El lugar de enterramiento

Todo aquel que visite el Vaticano puede visitar las famosas grutas vaticanas se topa con la información de la lista de Pontífices que, supuestamente, están hay enterrados. Se supone que el propio Vaticano está edificado sobre la tumba del primer papa, San Pedro que, según la tradición católica, murió en el año 67 en la llamada Colina Vaticana. Trecientos años después se comenzó a edificar lo que hoy es la Santa Sede. Claro que las pruebas que certifiquen esto no existen. Desde el siglo XIX arqueólogos e historiadores han tratado sin éxito de encontrar los presuntos restos de San Pedro. En 1939 cuando al buscar sitio para enterrar a Pío XI aparecieron restos de la gran necrópolis romana y desde el Vaticano aseguraron que hay debían estar los restos de San Pedro. Sin embargo, era un enterramiento de patricios y los enterramientos cristianos no están datados hasta el año 160. Es decir, casi un siglo después de la muerte de San Pedro.

Pío XII muerto.

Pío XII muerto.archivo

Como decimos en las grutas vaticanas son todos los que están pero no están todos los que son. Por ejemplo, los calumniados papas Borgia, Calixto III y Alejandro VI, que están en la Iglesia de Montserrat donde también estuvo enterrado durante años el rey español Alfonso XIII. En San Juan de Letrán fue enterrado León XIII en 1903.

En Santa María la Mayor será inhumado el Papa Francisco, enfrente de la embajada de la República Argentina en la capital italiana. Es el octavo Papa enterrado en esta iglesia. Le han precedido Sixto V (1521-1590), Clemente VIII (1536-1605), Nicolás IV (1227-1292), Honorio III (1150-1227) y Pablo V (1550-1621).

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