Ángel Fernández Artime, el asturiano elgido por León XIV para controlar la Banca Vaticana
El Papa ha designado al prelado español como supervisor del Instituto para las Obras de Religión (IOR), una de las instituciones financieras más sensibles del Vaticano, en un gesto que consolida su creciente influencia en la curia romana.

Ángel Fernández Artime.
El cardenal Ángel Fernández Artime, nacido en Luanco (Asturias) en 1960, ha sido nombrado por el papa León XIV como nuevo integrante de la Comisión Cardenalicia que supervisa el Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido popularmente como el Banco Vaticano. El anuncio, publicado el 21 de enero de 2026 en el Boletín de la Santa Sede, sitúa al salesiano español en uno de los órganos de mayor responsabilidad económica y estratégica de la Santa Sede, encargado de velar por la transparencia y el cumplimiento ético de una entidad que gestiona activos por valor aproximado de 6.000 millones de euros.
La Comisión Cardenalicia, presidida actualmente por el cardenal Christoph Schönborn (arzobispo emérito de Viena), está formada por cinco purpurados: junto a Fernández Artime, integran el grupo Luis Antonio Tagle (pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización), Konrad Krajewski (limosnero pontificio) y Giuseppe Petrocchi (arzobispo de L’Aquila, Italia). Su función principal es orientar la estrategia del IOR, revisar sus estatutos, aprobar nombramientos clave y garantizar que sus operaciones se ajusten al derecho canónico y a los estándares internacionales de transparencia y lucha contra el blanqueo de capitales.
Este nombramiento representa un salto cualitativo en la trayectoria institucional de Fernández Artime, quien ya ocupa el cargo de pro-prefecto del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica desde enero de 2025. Además, es legado pontificio para las basílicas papales de San Francisco y Santa María de los Ángeles en Asís, y juez aplicado de la Corte de Casación vaticana. Fuentes curiales destacan que su acumulación de responsabilidades lo convierte en una de las figuras más influyentes y cercanas al actual pontífice.
El cardenal Fernández Artime ingresó joven en la Congregación Salesiana de Don Bosco y fue ordenado sacerdote en 1987. Tras estudios en teología, filosofía y pedagogía, desarrolló una amplia carrera en educación y gobierno interno de la orden, primero en España y luego en América Latina. En 2014 se convirtió en el primer español elegido rector mayor de los Salesianos, cargo que ostentó hasta 2024, dirigiendo una congregación presente en más de 130 países.
El papa Francisco lo creó cardenal en septiembre de 2023 y le asignó el título de Santa María Auxiliadora en Vía Tuscolana. Bajo el pontificado de León XIV, su ascenso ha continuado con cargos estratégicos que lo sitúan en el núcleo de decisiones vaticanas, desde la supervisión de miles de congregaciones religiosas hasta ahora la fiscalización de las finanzas del IOR.
En círculos eclesiásticos españoles, se le considera el cardenal con mayor poder real en Roma, gracias a su capacidad para influir en reformas internas y en el equilibrio entre congregaciones, episcopados y estructuras romanas. Su discreto pero efectivo estilo lo ha convertido en puente privilegiado entre la Iglesia española y el papa.
El IOR, fundado en 1942 por Pío XII, ha atravesado en las últimas décadas un profundo proceso de reforma impulsado por el papa Francisco para superar escándalos y reforzar la transparencia. La Comisión Cardenalicia juega un papel clave en esa vigilancia política y ética, asegurando que los beneficios se destinen a obras religiosas y benéficas.
Con esta designación, Ángel Fernández Artime refuerza su perfil como uno de los actores transversales más relevantes del Vaticano actual, demostrando que su influencia se ejerce desde los despachos donde se toman las decisiones que marcan el rumbo financiero y pastoral de la Iglesia universal.