Adiós al atajo eléctrico: lo que la DGT ya no permite aunque tengas etiqueta 0
La DGT cambia las normas y solo permitirá el acceso a estos carriles con al menos dos ocupantes, como norma general, independientemente de la etiqueta ambiental
Imagen del carril BUS-VAO con autobuses y vehículos compartidos circulando durante una hora punta en Madrid.
La Dirección General de Tráfico ha modificado de forma contundente el acceso a los carriles BUS-VAO, eliminando la posibilidad de circular por ellos en solitario incluso si se conduce un vehículo eléctrico con etiqueta «0», salvo que la señalización específica del tramo lo autorice. La nueva normativa, recogida en el BOE en la resolución de 14 de enero de 2026, establece que solo podrán usarse estos carriles cuando el vehículo lleve al menos dos ocupantes. El distintivo ambiental ya no será suficiente para garantizar el acceso, una decisión que responde a la necesidad de devolver al carril VAO su propósito original: priorizar la ocupación y la movilidad compartida.
Este cambio supone un antes y un después en la movilidad urbana e interurbana. A partir de ahora, no será la eficiencia energética del coche lo que abrirá paso en estos corredores exclusivos, sino su grado de ocupación real. Con ello, la DGT quiere revertir un uso abusivo que estaba vaciando de sentido una medida creada para aliviar los atascos y favorecer el transporte colectivo o el uso compartido del vehículo.
Por qué tener un coche eléctrico ya no basta
La exclusividad que hasta ahora disfrutaban los coches con etiqueta «0» se diluye. Durante años, este distintivo permitía beneficios como aparcar gratis en el centro, evitar restricciones en zonas de bajas emisiones e incluso circular por carriles reservados sin necesidad de compartir trayecto. Esa ventaja desaparece del BUS-VAO. El criterio ambiental ya no da acceso automático. La nueva norma fija como requisito general la presencia de al menos dos ocupantes por vehículo, aunque la señalización variable podrá establecer excepciones puntuales. Solo cuando la señalización variable o fija lo autorice, podrá permitirse de forma puntual el acceso de vehículos con un solo ocupante, pero no será la norma.
Con este enfoque, la Dirección General de Tráfico apuesta por un modelo más equitativo y racional. Se busca así fomentar el uso compartido del coche, reducir el número de vehículos en circulación y mejorar la eficacia del transporte público, que se ve afectado por los atascos derivados del mal uso del carril VAO.
Vehículos circulando por una autovía de acceso a Madrid durante una jornada soleada, con tráfico moderado.
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Qué vehículos sí podrán usar el carril BUS-VAO
La norma concreta qué tipo de vehículos podrán acceder legalmente a los carriles BUS-VAO a partir de 2026, siempre y cuando cumplan con el requisito mínimo de dos ocupantes. Las motocicletas de dos o tres ruedas, los turismos, los autobuses (tanto articulados como los que superen los 3.500 kg de masa máxima autorizada) y los vehículos mixtos adaptables están autorizados a circular por estos carriles. Sin embargo, quedan excluidos los vehículos con remolque, los ciclos, los ciclomotores y todos aquellos que, aún siendo eléctricos o híbridos, circulen con un único ocupante sin respaldo de la señalización específica que lo permita.
Existen excepciones muy concretas. Los vehículos que exhiban la señal V-15, destinada al transporte de personas con movilidad reducida, podrán acceder al BUS-VAO aunque solo viajen con el conductor. También los taxis y VTC en servicio público con licencia en vigor tienen permitida su circulación en estos carriles, de nuevo, siempre bajo las condiciones que marque la señalización en tiempo real.
En todos los casos, el adhesivo ambiental deberá estar colocado en el ángulo inferior derecho del parabrisas, o en su defecto, en un lugar visible del vehículo. Aunque ahora, más que un pase directo, ese distintivo será una simple identificación.
Por qué la DGT ha tomado esta decisión
La medida responde a una realidad que venía deteriorando la funcionalidad de los carriles BUS-VAO: el abuso de conductores que, amparados en la etiqueta ambiental de su coche, circulaban en solitario. La DGT ha detectado un incremento notable en este tipo de usos, lo que ha derivado en un aumento generalizado de las retenciones, especialmente en los accesos a grandes ciudades.
Los datos lo avalan. El Centro Nacional de Gestión del Tráfico ha constatado que, durante las horas punta, el carril BUS-VAO de la A-6 ha sufrido un aumento del 90 % en las retenciones respecto a los niveles previos a 2019. Esto ha supuesto no solo un deterioro de la fluidez del tráfico, sino también una merma en la eficacia de los autobuses interurbanos y otros medios de transporte colectivo que, al quedar atrapados en estas retenciones, ven comprometida su puntualidad y su utilidad frente al vehículo privado.
La DGT considera que es hora de reequilibrar la balanza y volver a poner el foco en el uso compartido como prioridad real, no en la tecnología del vehículo. El objetivo es sencillo: recuperar el sentido original del BUS-VAO, que nunca fue facilitar atajos, sino mejorar la movilidad general.
Las retenciones en accesos a ciudad, como esta en Madrid, han aumentado por el uso individual de vehículos, incluso en carriles destinados a alta ocupación.
Dónde están estos carriles y cómo se aplicará la medida
Los carriles BUS-VAO están actualmente operativos (o en fase de implementación) en varios puntos estratégicos del país. En la Comunidad de Madrid se localizan en los tramos centrales de la autovía A-6, así como en la A-2, donde se están ultimando los nuevos carriles entre Torrejón de Ardoz y la Avenida de América. También están activos en Granada, en la carretera GR-3211 entre la capital y La Zubia; en Sevilla, tanto en el Puente de la Señorita como en la carretera A-8057; en Málaga, en los accesos por la A-357 y la A-7056 hacia el Parque Tecnológico de Andalucía; en Mallorca, una vez finalicen las obras de la Ma-19; y en Valencia, en la V-21, entre Albuixech y Alboraya, en ambos sentidos.
La aplicación de la nueva norma será progresiva. No todos los tramos la adoptarán al mismo tiempo, y la señalización (tanto fija como mediante paneles de mensaje variable) será clave para su implementación. La flexibilidad dependerá del estado del tráfico, las condiciones climáticas, la hora del día y otros factores que determinen la conveniencia de abrir o cerrar el carril a ciertos vehículos.
Para saber si puedes usar un carril BUS-VAO con un solo ocupante, tendrás que fijarte en la señalización específica de cada tramo. La clave estará en lo que indiquen los paneles de mensaje variable situados en los accesos al carril. Además, hay señalización fija, es decir, carteles verticales permanentes que marcan las reglas generales del carril (como qué tipo de vehículos están autorizados), pero siempre prevalecerá lo que diga el panel electrónico en ese momento.