Seat y Cupra baten récord de ingresos pero acusan el coste de la electrificación en 2025
La compañía de Martorell gana 40,9 millones, un 92% menos, tras asumir el impacto de los aranceles al Cupra Tavascan y la inversión en su transformación eléctrica mientras prepara el lanzamiento del Cupra Raval

Markus Haupt presentando los resultados
Seat y Cupra cerraron 2025 con resultados que reflejan el momento de transición que vive la industria del automóvil en Europa. La compañía española integrada en el Grupo Volkswagen logró la mayor facturación de su historia, pero su rentabilidad se vio afectada por los elevados costes de su transformación hacia la electrificación y por factores extraordinarios como los aranceles europeos al Cupra Tavascan.
El fabricante con sede en Martorell obtuvo un beneficio neto de 40,9 millones de euros, lo que supone una caída del 92% respecto a 2024, mientras que el beneficio operativo se situó en un millón de euros, frente a los 633 millones del ejercicio anterior.
Pese a ello, el grupo alcanzó un récord histórico de ingresos de 15.200 millones de euros, un 3,7% más que el año anterior, impulsado por el crecimiento comercial de la marca Cupra.
La compañía defendió que los resultados reflejan “un año de resiliencia y transformación”, marcado por las fuertes inversiones necesarias para electrificar su negocio y preparar el lanzamiento de nuevos modelos eléctricos.
Durante la presentación de resultados, el consejero delegado de Seat y Cupra, Markus Haupt, y el vicepresidente ejecutivo de Finanzas e IT, Patrik Andreas Mayer, subrayaron que la empresa afronta la recta final de su transformación industrial.
Cupra se consolida como motor de crecimiento
En el plano comercial, Seat y Cupra mantuvieron una evolución positiva. En 2025 entregaron 586.300 vehículos en todo el mundo, un 5% más que el año anterior.
El crecimiento estuvo liderado, una vez más, por Cupra, que se consolida como el principal motor de expansión de la compañía.
La marca deportiva alcanzó 328.800 unidades vendidas, lo que supone un incremento del 32,5% respecto a 2024. Desde su lanzamiento en 2018, Cupra ya ha superado el millón de vehículos vendidos, un hito que confirma el éxito de la estrategia del grupo.
En contraste, la marca Seat entregó 257.400 vehículos, un 17% menos que el año anterior, en un ejercicio marcado por el 75 aniversario de la marca, que celebró con versiones renovadas de dos de sus modelos más emblemáticos: el Seat Ibiza y el Seat Arona.

Cupra Tavascan
El impacto de los aranceles al Cupra Tavascan
Uno de los factores que más ha condicionado las cuentas del grupo ha sido el impacto de los aranceles impuestos por la Unión Europea a los vehículos eléctricos fabricados en China.
El modelo más afectado ha sido el Cupra Tavascan, el SUV eléctrico de la marca que se produce en el país asiático.
Desde octubre de 2024, la Unión Europea aplica aranceles de hasta el 35,3% a los coches eléctricos fabricados en China. En el caso de Seat y Cupra, el Tavascan soportaba un gravamen adicional del 20,7%, que se sumaba al arancel del 10% ya existente.
Sin embargo, la situación cambió el 10 de febrero de 2026, cuando la Comisión Europea anunció un acuerdo con el fabricante para retirar ese arancel adicional.
El pacto establece que la marca fijará un precio mínimo de venta para el Tavascan en la Unión Europea, con el objetivo de garantizar que el modelo no genere distorsiones en el mercado comunitario.
La retirada de este arancel supone un alivio para la compañía de cara a los próximos ejercicios, en un momento en el que el vehículo eléctrico se ha convertido en el eje central de su estrategia.
Martorell, pieza clave en la electrificación
Más allá de los resultados financieros, la compañía destacó la transformación industrial que se está produciendo en su principal fábrica.
La planta de Martorell cerró 2025 con 584.693 vehículos producidos, pese a las interrupciones temporales registradas durante el año en la Línea 1.
El complejo industrial se encuentra inmerso en un proceso de adaptación para convertirse en uno de los centros clave del Grupo Volkswagen para la producción de vehículos eléctricos urbanos.
Esta transformación se materializará con la llegada del Cupra Raval, cuyo lanzamiento está previsto para el 9 de abril y que marcará el inicio de una nueva etapa para la compañía.
El modelo será el primer eléctrico urbano del grupo producido en Martorell, dentro de la estrategia global del fabricante alemán para desarrollar una nueva generación de eléctricos accesibles.
Una hoja de ruta para crecer hasta 2030
De cara al futuro, Seat y Cupra han definido una nueva estrategia corporativa basada en la creación de valor, la excelencia operativa y el crecimiento sostenido de Cupra.
El objetivo es ambicioso: alcanzar una rentabilidad sobre las ventas del 6% en 2030.
Para lograrlo, la compañía ha puesto en marcha un Performance Program estructurado en cuatro pilares que busca reforzar la solidez financiera, mejorar la eficiencia y asegurar un crecimiento sostenible a corto plazo.
Además, Seat y Cupra asumirán el liderazgo de la plataforma MEB21 dentro del Brand Group Core, la división que agrupa las principales marcas del Grupo Volkswagen.
Este movimiento refuerza el papel estratégico de la compañía en la Península Ibérica dentro de la transición hacia la movilidad eléctrica del grupo alemán.
El inicio de una nueva etapa
El año 2026 será clave para la compañía. Coincidiendo con el octavo aniversario de Cupra, la marca prepara el lanzamiento del Cupra Raval, un modelo llamado a convertirse en uno de los pilares de su nueva gama eléctrica.
Desde la empresa subrayan que este lanzamiento simboliza la culminación de su proceso de transformación.
Tras varios años de inversiones, cambios industriales y adaptación al nuevo contexto del automóvil, Seat y Cupra confían en que la llegada de su nueva generación de eléctricos marque el inicio de una nueva etapa de crecimiento sostenible.
En un sector que atraviesa una profunda revolución tecnológica, la compañía asegura haber trazado una hoja de ruta clara para consolidar su posición en el mercado europeo y reforzar el papel de España en la producción de vehículos eléctricos del Grupo Volkswagen.