Leapmotor acelera su apuesta por Aragón con una planta de baterías
La firma china y Stellantis invertirán 25 millones de euros en Mallén para fabricar hasta 100.000 baterías al año. El proyecto refuerza la candidatura de Aragón como gran polo europeo de movilidad eléctrica y allana el camino para nuevos modelos de la marca asiática, entre ellos el esperado B05.

Leapmotor B10
La revolución del automóvil eléctrico en Aragón suma un nuevo capítulo. Leapmotor International, la alianza creada entre Stellantis y el fabricante chino Leapmotor, ha anunciado la puesta en marcha de una planta de ensamblaje de baterías en el municipio zaragozano de Mallén, una instalación que supondrá una inversión de 25 millones de euros y la creación de 90 puestos de trabajo.
El proyecto, considerado estratégico por la compañía y por el Gobierno aragonés, se enmarca dentro de la expansión industrial que está protagonizando el grupo en España tras confirmar recientemente la fabricación del Leapmotor B10 en la planta de Figueruelas y avanzar en la colaboración para el desarrollo de un futuro SUV compacto de Opel.
La nueva factoría ocupará una superficie total cercana a los 34.000 metros cuadrados, de los que aproximadamente 19.000 corresponden a instalaciones construidas destinadas al ensamblaje de módulos de baterías y a otros procesos esenciales para la producción de vehículos eléctricos.
Una planta clave para el futuro de Leapmotor en Europa
Desde Leapmotor International consideran que la apertura de Mallén constituye un paso decisivo en su estrategia europea. La fábrica trabajará con diferentes químicas de baterías, aunque en una primera fase centrará su actividad en el suministro de la denominada plataforma B de la marca china, que será la base de varios de los modelos que se producirán en Zaragoza.
La producción inicial estará enfocada en las baterías LFP de las versiones Pro y ProMax, una tecnología que se ha convertido en una de las más demandadas del mercado por su equilibrio entre coste, durabilidad y seguridad.
El responsable del proyecto para Leapmotor International, Yann Martin, destacó que la instalación "representa un hito importante en la cooperación entre Stellantis y Leapmotor, así como en su presencia estratégica en Europa".
La previsión es que la actividad arranque oficialmente el próximo 31 de julio y alcance una capacidad media de 60.000 baterías anuales, aunque en momentos de máxima demanda podrá llegar a producir hasta 100.000 unidades.

La consejera de Economía, Competitividad y Empleo de Aragón, Eva Valle
Cooperación entre China y Europa
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es la colaboración tecnológica entre los equipos europeos y chinos. Según ha explicado la compañía, profesionales españoles trabajarán junto a expertos procedentes de China para facilitar la transferencia de conocimientos y acelerar la implantación de los procesos productivos.
La fase inicial contará con directivos locales, técnicos desplazados por Leapmotor y mandos españoles con experiencia industrial que ya han recibido formación específica en una fábrica de baterías de la compañía en China.
Durante los próximos meses se incorporarán progresivamente nuevos trabajadores locales, reforzando una plantilla que aspira a convertirse en uno de los motores económicos de la comarca.
La empresa también subraya que el proyecto busca atraer a proveedores especializados y empresas auxiliares, generando un ecosistema industrial capaz de multiplicar el impacto económico de la inversión más allá de la propia planta.
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La consejera de Economía, Competitividad y Empleo del Gobierno de Aragón, Eva Valle, celebró el anuncio y lo calificó como "un paso más" en la consolidación de la comunidad autónoma como referente europeo de movilidad eléctrica e industria avanzada.
Valle destacó que la llegada de Leapmotor se suma a una serie de inversiones recientes que están transformando el tejido industrial aragonés y reforzando el papel estratégico de la región dentro del sector de la automoción.
"Es una buenísima noticia que se añade a otras que hemos conocido recientemente también en el sector del automóvil en Aragón", señaló la consejera, quien destacó el creciente interés de compañías internacionales por instalarse en la comunidad.
La responsable económica del Ejecutivo autonómico subrayó además que el proyecto es fruto de meses de trabajo conjunto entre la empresa china, el Gobierno de Aragón y Aragón Exterior.
Uno de los elementos más valorados por la administración regional es el efecto tractor que tendrá la nueva instalación sobre la industria local. Según explicó Valle, hasta diez empresas aragonesas participarán de una u otra forma en las operaciones vinculadas al ensamblaje de baterías.
"Nos consolidamos como un polo inversor y de movilidad en Europa y, además, somos el centro de la estrategia europea de una empresa como Stellantis", afirmó.
El reto de crear industria local
La consejera también quiso poner el acento en uno de los grandes desafíos de la transformación industrial que vive el sector: conseguir que las inversiones extranjeras generen actividad y empleo en el territorio.
En este sentido, defendió la estrategia seguida por Aragón durante los últimos años para atraer proyectos vinculados a fabricantes asiáticos.
"No se trata de traer piezas de China y montarlas aquí, sino de impulsar el tejido industrial local, crear empleo y favorecer la transferencia de conocimiento", explicó.
Precisamente esa transferencia tecnológica es uno de los elementos que más valoran tanto las administraciones como las empresas aragonesas, que ven en la llegada de fabricantes chinos una oportunidad para acceder a tecnologías que actualmente lideran la transición hacia la movilidad eléctrica.
El impulso definitivo para el nuevo B05
La apertura del centro de baterías de Mallén también adquiere una importancia especial por su relación directa con los próximos lanzamientos de Leapmotor en Europa.
Además del ya confirmado B10, la nueva instalación resulta clave para la llegada de la nueva generación de vehículos compactos de la marca, entre ellos el recientemente presentado B05, un modelo que está llamado a convertirse en uno de los pilares comerciales del fabricante chino.
El B05 ha despertado una enorme expectación en mercados como España gracias a una fórmula que combina tecnología, autonomía y un precio especialmente competitivo por debajo de los 20.000 euros, una cifra que podría convertirlo en uno de los eléctricos más atractivos del mercado europeo.
La disponibilidad de una planta de baterías en Aragón permitirá reducir costes logísticos, mejorar los plazos de suministro y reforzar la competitividad de los futuros modelos fabricados en Figueruelas.
Por ello, tanto Stellantis como Leapmotor consideran que la planta de Mallén no es únicamente una nueva inversión industrial, sino una pieza fundamental dentro del ambicioso plan que pretende convertir a Zaragoza en uno de los grandes centros europeos de producción de vehículos eléctricos durante la próxima década.