García Brustenga descarta el rescate estatal de Seat pese al tijeretazo de Volkswagen y exige a sus socios aprobar la Ley de Industria
El secretario de Estado de Industria, Jordi García Brustenga, descarta tajantemente que el Gobierno vaya a nacionalizar o entrar en el accionariado de Seat frente a los recortes globales del Grupo Volkswagen. Pese a garantizar la continuidad del fabricante en Martorell como pilar de la electrificación, el alto cargo exige a sus socios parlamentarios acelerar la aprobación de la nueva Ley de Industria y celebra el preacuerdo para encauzar la paz social en Airbus.
Fábrica de Seat y Cupra
El Ministerio de Industria sale al paso de la incertidumbre sobre el futuro de Seat. El secretario de Estado de Industria, Jordi García Brustenga, se ha mostrado tajante respecto a la continuidad de la histórica marca automovilística española y ha descartado de plano la entrada del Estado en el capital de la compañía para protegerla de las turbulencias globales. "Este Gobierno no es de nacionalizar", sentenció durante su intervención en el Fòrum Europa. Tribuna Catalunya celebrado en Barcelona.
Las declaraciones llegan en un momento delicado para el sector. El gigante alemán Volkswagen —propietario de la firma con sede en Martorell— atraviesa una severa restructuración internacional que incluye importantes recortes de gasto, el posible cierre de plantas en Alemania y una reorganización de sus inversiones operativas. Pese a este vertiginoso contexto, García Brustenga aseguró que la nacionalización "no está sobre la mesa" para el fabricante automovilístico, aunque dejó clara la doctrina del Ejecutivo: el Estado no dudará en intervenir en el mercado si existe un riesgo real de pérdida para las actividades industriales estratégicas.
Según el alto cargo, el Estado busca el "punto mínimo suficiente" de intervención cuando una empresa crítica tambalea, pero insistió en que Seat no se halla en esa situación. La define, de hecho, como el buque insignia de la electrificación del motor en España, un proceso que cuenta con el respaldo financiero y operativo de Moncloa a través de los PERTE del vehículo eléctrico. Para transmitir tranquilidad, recordó la resiliencia del sector apuntando al reinvento de marcas icónicas como Santana o Ebro, confiando en que Seat sume "más inversiones y nuevos modelos" en los próximos años.
Sostenibilidad y presión a los socios de investidura
Más allá de la automoción, el secretario de Estado aprovechó el foro para dar un tirón de orejas político a los aliados parlamentarios del Gobierno. García Brustenga reclamó la aprobación urgente de la nueva Ley de Industria antes de que expire la legislatura para sustituir el marco legal actual, que data de 1992. "Ahora mismo estamos haciendo la ley sin la ley", lamentó, instando a los socios de investidura a desbloquear el trámite legislativo para dar seguridad jurídica a las transformaciones energéticas y digitales del tejido productivo.
Por último, Brustenga se mostró optimista sobre la paz social en la aeronáutica. Confía en la resolución definitiva del conflicto laboral en Airbus España tras el preacuerdo sellado entre la dirección y la mayoría sindical (representada por ATP, CCOO y SIPA), un pacto clave para estabilizar a otro gigante industrial estratégico en suelo nacional.