Margarita Robles pierde los nervios y lo paga con los vecinos de Paiporta: gritos y malas formas
La ministra ha visitado este viernes la localidad y se ha hecho viral uno de sus ecuentros con unos afectados en un garaje a los que digamos no trata de la mejor manera posible y más teniendo en cuenta la situación.
La ministra de Defensa, Margarita Robles.
Muchos han sido los momentos y anécdotas que está dejando la DANA del pasado 29 de octubre y sus terribles consecuencias. Efectos devastadores que todos hemos visto durante estas casi 4 semanas desde que sucediera una de las mayores catástrofes naturales de nuestra historia. Sin duda la peor en Valencia, donde la cifra de fallecidos oficiales es de 221 personas.
Ya hemos visto como reciben los afectados a los políticos que visitan las zonas más azotadas por el temporal. La más significativa: la primera vez que representantes oficiales pisaron el barro de Paiporta. El nombre de esta localidad valenciana quedará tristemente ligado para siempre a la tragedia. 24 días después de lo ocurrido Margarita Robles ha ido para "hacer un seguimiento" al trabajo que siguen haciendo sobre el terreno los miembros del Ejército. También para hablar con unos vecinos de Cheste, Picanya o Paiporta que, como era de esperar, no le han recibido con los brazos abiertos.
"Hoy que no hay barro se puede venir tranquilamente", le decía a la ministra con toda la intención del mundo este viernes uno de ellos. Ese el sentir de muchos de los afectados que ni entienden ni quieren la visita de los políticos, sino que trabajen para mejorar la situación.
Ya por la tarde, Margarita Robles se trasladó a Paiporta, donde también habló con algunos vecinos. Y una de sus conversaciones no ha pasado desapercibida. O más bien, por el tono utilizado por la ministra, una discusión con unos afectados que, con tono relajado, preguntaban para qué servía su visita o cuál era su trabajo en todo este asunto. Preguntas que no gustaron a una Margarita Robles que visiblemente nerviosa elevó el tono más de lo normal, además de quitarse de encima las culpas y echárselas, en este caso, a los alcaldes de estos municipios afectados.
"Los militares están trabajando. Y te digo que quien tiene que dar las instrucciones, que no somos nosotros, ha dicho que los garajes privados, subsidariamente. ¡Yo no tengo la culpa! ¡No tengo la culpa!", espetaba Margarita Robles a unos vecinos completamente tranquilos y con la cabeza gacha. "¿Y eso quien le ha dicho?", le pregunta un chico joven que está con ella y su séquito. "Los alcaldes", responde la ministra.
El joven al escuchar esto vuelve a preguntar: "Entonces, ¿el alcalde de Paiporta ha dicho que el garaje de cada uno se lo limpie cada uno". A lo que la ministra y sus acompañantes responden al unísono con un "no", con la correspondiente explicación de Robles: "Primero los garajes públicos y después, los privados". Tras esto, otra vecina le pregunta, con tono totalmente relajado, lo que muchos piensan: "Entonces usted para que está, sino es para esto".
"Pues vengo porque tengo 8.000 militares trabajando", le replica la ministra, que se vuelve a encontrar con una respuesta demoledora de la vecina: "Si usted es la ministra de Defensa y no puede mandar a sus militares que trabajen aquí, para que sirve". La ministra se sigue excusando con un tono digamos vehemente que no ha gustado nada a muchos de los que han visto la escena. Y es que la situación no está para hablar de esa manera a unas personas que posiblemente lo hayan perdido todo.