Trama Koldo
Masonería, libido y dinero: el 'hat trick' del ministro Ángel Víctor Torres que desvela Víctor de Aldama
El ministro de Política Territorial queda al borde del precipicio con las nuevas revelaciones del comisionista del caso Ábalos que lo colocan con una vida un tanto alborotada con “encuentros de toda naturaleza” en pisos

El ministro Ángel Víctor Torres con Pedro Sánchez
Víctor de Aldama es como Julio César: veni, vidi, vici. Vino, vio y venció. Prometió aportar pruebas sobre sus acusaciones de las corrupciones del PSOE y del Gobierno de Pedro Sánchez y ha cumplido con creces, con mordidas de obras millonarias y tramas con compras de pisos de 2 millones de euros. Entre todos los bombazos soltados por el comisionista del caso Koldo, algunos rozan lo sórdido al más puro estilo película de Torrente, con un piso "para encuentros de diversa naturaleza" destinado al ministro Ángel Víctor Torres, con masonería de por medio.
En concreto, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ex presidente de Canarias, etapa con la que tuvo contacto con la trama Koldo, habría disfrutado de un piso alquilado por la organización de Víctor de Aldama y sus negocios con Ábalos y Koldo García, en la calle Atocha de Madrid, destinado a “encuentros de diversa índole”, y con esto el empresario quiere dejar claro que no era para verse sólo con hombres de negocios a escondidas, sino también con presuntas mujeres en ambiente desenfadado. Eso sí, Víctor de Aldama ha tenido el detalle de no especificar si esos encuentros del ministro eran con chicas previo pago de la aventura o no.
Ángel Víctor Torres, además, “debía una muy gorda” a Víctor de Aldama y a la trama Koldo, sin especificar tampoco, pero apuntando a los contratos del Gobierno de Canarias para comprar PCR y mascarillas durante la pandemia. Y el piso para sus encuentros habría sido compartido con otras personas en “un alquiler que fue recurrente”. No sabemos, porque el comisionista no lo desvela, si el ministro de Sánchez llegó a coincidir con otras personas en un encuentro a lo Eyes Wide Shut o prefería ir al piso de Atochoa sólo con su cita libertina.
Las acusaciones de Víctor de Aldama sobre su tocayo Ángel Víctor Torres destacan además su vinculación con la masonería, para dar más salsa al asunto. Ya como ministro no se ha cortado en visitar las obras de reconstrucción del de la Logia Masónica de Añaza, en Tenerife, una labor muy normal en un miembro del Gobierno. Esta vinculación con la masonería es la que le habría hecho titular de Memoria Democrática dentro del Ejecutivo de Sánchez para “desmontar la historia del régimen franquista”. Lo que no sabemos es si también tenía “encuentros de diversa naturaleza” en el templo masónico.
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Marta Gómez Montero